Hernando de Saavedra, 1526.
Teniente de Hernán Cortés. Al quedar a cargo del
gobierno de Honduras, fue de Trujillo a Olancho fundando en Escamilpa
la Villa de la Frontera de Cáceres, que más tarde la destruyó Pedrarias
Dávila, Gobernador de Castilla del Oro, quien pretendía extender
su jurisdicción a Honduras, incorporándola al territorio de Panamá.
Diego López de Salcedo, 1526.
Nombrado por Audiencia de Santo Domingo para que
hiciera salir de Honduras a Hernán Cortés, Pedro de los Ríos, Francisco
Hernández de Córdoba y cualesquiera otros capitanes. Al llegar a
Trujillo y tomar posesión de su cargo el 26 de octubre, mandó preso
a Hernando de Saavedra para Santo Domingo, Las pretensiones de Pedrarias
sobre Honduras despertaron las de Salcedo sobre Nicaragua. Arrestó
a los emisarios de Pedrarias que venían a exigirle la sumisión de
la Provincia, y declaró que la de Nicaragua caía en su jurisdicción,
por lo que marchó a tomar gobierno, Pedrarias redujo a prisión a
Salcedo y firmó con él un convenio de límites, que no había de obtener
aprobación real, y lo dejó volver a Trujillo, donde encontró la
Real Cédula del 2 de octubre de 1528 que incorporaba el archipiélago
de las Guanajas a la provincia de Honduras.
Andrés de Cereceda, 1530.
Gobernó con Vasco de Herrera y Diego Méndez le
disputó el mando. Méndez se levantó y Herrera fue asesinado. Cereceda
venció a Méndez y lo hizo ejecutar juntamente con los asesinos de
Herrera.
Diego de Albitez, 1532.
Muerto al llegar. Traía autorización del rey de
fijar de manera concluyente los límites de su Provincia para evitar
futuras invasiones arbitrarias. Por la muerte de Albitez ocupó el
cargo de gobernador Andrés de Cereceda. Nombrado Fray Alonso de
Guzmán para suceder en la gobernación a Albitez no aceptó.
Lic. Alonso Maldonado, 1536.
Nombrado por el virrey de México para que viniera
a residenciar a Pedro de Alvarado, gobernador de la provincia de
Guatemala, quien había cometido desobediencias reales y debía ser
castigado incluso con la horca. Alvarado, huyendo, llegó a Naco,
donde recibió de Andrés de Cereceda, la Gobernación de Honduras.
PEDRO DE ALVARADO, 1536.
Capitán al servicio de Hernán Cortés llegó a Honduras
1536 por la vía de Guatemala. Su participación en la conquista del
imperio azteca fue destacada. En Honduras recibe la Gobernatura
de manos de Andrés de Cereceda. Funda la ciudad de San Pedro Sula,
y dio instrucciones a varios de sus oficiales para fundar ciudades
como a Juan de Chávez con Gracias a Dios. Hizo repartimiento de
indios y de tierras. Dejó de gobernador a Alonso Ortiz, y en una
carabela que hizo venir de Trujillo, partió de Puerto Caballos a
Cuba, y de allí a España, a responder por los cargos del juicio
de residencia iniciado en su contra. Fue absuelto y regresa a Honduras
a ratificar los repartimientos hechos en su condición de Gobernador.
Francisco Montejo, 1536.
Oficialmente, el sucesor de Diego de Albitez, muerto
a los cinco días de haber llegado a Trujillo, fue Francisco Montejo.
Cereceda no ostentaba títulos para ejercer el cargo de gobernador
y menos para entregarle la gobernación a Alvarado, perseguido de
la justicia virreinal. Montejo fue nombrado gobernador de Honduras
e Igueras. Como estaba tan lleno de asuntos en la gobernación de
Yucatán, mandó a Alonso de Cáceres a tomar en su nombre posesión
de su cargo, hecho que tuvo lugar en Gracias. No tardó en llegar
el gobernador Montejo a la provincia. En San Pedro Sula anuló el
repartimiento de indios que hizo Alvarado. Nombró a Alonso de Cáceres
pacificador del país. Este capitán fundó en diciembre de 1537 la
villa de Santa María de Comayagua, Tocó a Montejo enfrentar y aplastar
la insurrección más grande del país, que estuvo a punto de acabar
con los conquistadores y colonizadores españoles. El jefe supremo
de la insurrección general fue Lempira, indio lenca, de cuya importancia
rindió informe el Gobernador Montejo al emperador Carlos V.
Alonso de Cáceres, 1539.
Ocupó la gobernación de la provincia de Honduras
en lugar de Francisco Montejo, quien pasó con el mismo cargo a Chiapas.
El nuevo gobernador hizo un viaje al oriente del país, donde la
tranquilidad de las tribus dejaba mucho que desear. En ese recorrido
fundó San Jorge de Olancho, en el valle más rico en oro que había
en toda la provincia y en los demás territorios del circuito Nicaragua,
Guatemala y Yucatán. Cabe aquí agregar que Alonso de Cáceres había
quedado con la gobernación de Honduras por designación que hizo
en su persona, Pedro Alvarado que había vuelto de España y le habían
dado más poderes, con la obligación de armar una expedición que
debía aventurarse en el Pacífico en busca de las islas de la especiaría.
Ya no tenía disculpas que los empujaban a lo ignoto, porque Fernando
Magallanes y Sebastián Elcano le habían dado vuelta a la Tierra.
Como al regresar de España, traía Alvarado acuerdos de Gobernador
de Honduras y Guatemala al partir a buscar el Jardín de las Especias,
dejó con sus cargos a su cuñado Francisco de la Cueva, hermano de
Beatriz, esposa de Alvarado.
Licenciado Francisco de la Cueva. 1540.
Simplemente atendió las funciones ordinarias del
burócrata que desempeña un cargo interinamente.
Diego García de Célis, 1541.
Como desde el ángulo de la riqueza minera, Honduras
tenía más importancia que Guatemala, la unión forzada de los dos
países que se había realizado en beneficio de Pedro Alvarado quedó
disuelta, viniendo a ocupar la gobernación de Honduras, García Célis,
quien sería jefe del gobierno civil y Juan López de Gamboa, del
gobierno militar.
Juan Pérez de Cabrera, 1543.
La situación se estaba agitando por parte de los
ambiciosos conquistadores, al grado que la Audiencia de Santa Domingo
nombró gobernador a Juan Pérez de Cabrera, pero sólo de la Costa
Norte. Para hacer este nombramiento, la Audiencia se basó en la
real cédula de 1534.
Francisco Montejo, 1544.
García Célis cesó en sus funciones por haber vuelto
a la gobernación d e Honduras Francisco Montejo el 9 de abril de
1543. Al sólo volver éste, el Licenciado Alonso Maldonado envió
un Teniente suyo a hacerse cargo de la gobernación de Honduras,
Montejo y el Cabildo de Gracias no quisieron recibirlo.
Licenciado Alonso Maldonado, 1543-1548.
Toma posesión de la gobernación de Honduras por
nombramiento de la Audiencia de México. De San Miguel, en donde
se hallaba, vino a Gracias, siendo recibido por el cabildo como
gobernador, pero no por Montejos, quien se remitió a la decisión
real. Maldonado envió sus Tenientes a las villas y fueron recibidos
en Comayagua, San Jorge de Olancho y Minas de Guayape, y no es San
Pedro porque aquí habían recibido a Juan Pérez de Cabrera, nombrado
gobernador por al Audiencia de Santo Domingo. Maldonado pasó por
éstos a Puerto y requirió a Pérez de Cabrera para que lo reconociese.
Cabrera se negó al principio, porque su provisión sólo era para
el caso que no hubiera otro gobernador provisto.
El licenciado Alonso Maldonado pone fin a la época
de los conquistadores y a la vez inicia la época de las leyes como
Presidente de la Audiencia de los Confines.