Al concretarse la ruptura de la Federación
Centroamericana, los cinco países iniciaron su vida como estados
independientes y soberanos, dando así inicio a la Reacción
conservadora. Con el fin de mantener vigente estos gobiernos
conservadores, se hizo necesaria la formación de alianzas, bajo el
liderazgo de Rafael Carrera de Guatemala.
Este período se caracterizó por la lucha entre
diferentes caudillos, tanto a nivel regional como local; la constante
persecución a los Morazanistas, quienes fueron obligados a vivir en
el exilio y cuyos movimientos estuvieron constantemente vigilados; la
readopción de medidas de corte colonial; pago del diezmo; restauración
de los viejos privilegios y beneficios de la Iglesia Católica y la
consolidación del separatismo, a pesar de diversos intentos por
lograr la unión regional.
Junto a este conflictivo panorama, las actuaciones
de los grupos dirigentes provocaron la intervención de intereses foráneos
que amenazaron la integridad soberana de la región. La invasión de
William Walker a Nicaragua, apoyado por los intereses esclavistas del
sur de los Estados Unidos de América, propició la alianza de los ejércitos
de los países centroamericanos. Se dieron, además, las intromisiones
británicas y estadounidenses con el fin de obtener el control sobre
la futura ruta de comunicación interoceánica; situación que provocó
la batalla diplomática entre las dos naciones que concluyó con la
firma del Tratado Clayton-Bulwer en 1850.
Por medio del Tratado Wyke-Cruz, Gran Bretaña le
devolvió a Honduras el territorio de las Islas de la Bahía, así
como la región de La Mosquitia. A petición del gobierno británico,
se permitió la libertad de cultos a los habitantes de las Islas de la
Bahía, situación que provocó divergencias entre el Estado hondureño
y la Iglesia Católica.
Al carecer de un mercado interno integrado y de un
producto de exportación viable, la economía hondureña estaba
desarticulada, dada la existencia de diversas zonas productivas. El
comercio era local o regional, según el tipo y área de producción.
Los diferentes gobiernos intentaron sanear esta situación al ejecutar
medidas para impulsar el cultivo del añil y del café y fomentar la
construcción de vías de comunicación; sin embargo no tuvieron éxito.
Es en este período en que los gobiernos de
Honduras, especialmente el de José Trinidad Cabañas y posteriormente
el de José María Medina, iniciaron las gestiones para la construcción
del ferrocarril interoceánico a través de nuestro territorio. Estas
gestiones estaban encaminadas a obtener el financiamiento externo para
esta obra, que se esperaba resolviera los problemas que aquejaban al
país.
La marcha del progreso era inevitable, dado que en
este período se comenzaron a asentar los fundamentos políticos, económicos
y socio-culturales que desembocan en los sucesos de la Reforma Liberal
del último cuarto del siglo XIX. Son ejemplos de estos avances: la
creación de nuevos departamentos, las constituciones que estipulaban
una mayor libertad en las actuaciones de los individuos en sociedad;
la creación de la Universidad; los intentos por promulgar nuevos códigos
y la vigencia de diferentes leyes de enseñanza primaria, de policía
rural y de inmigración.
Partidos Tradicionales
En
Centroamérica no es sino hasta la segunda mitad del XIX que
se intenta seriamente organizar en partidos las tendencias políticas
sociales y económicas que desde los años inmediatamente
anteriores a la proclamación de la independencia se habían
venido manifestando. El período que va de 1800 a 1850 lo
podemos caracterizar como de incubación y proliferación
de tendencias ideológicas, mientras que el que va de 1840
a 1880 lo designaremos el personalísimo como recurso posible
de educación política. Según el Lic. Isidro
Perdomo, "durante este período se promulgaron en Honduras
un total de cinco constituciones en los años de 1839, 1848,
1865, 1873 y 1880 respectivamente, el titular del ejecutivo cambia
un medio centenar de veces y se producen en total doce movimientos
armados que se gestan todos en los países vecinos y copatrocinado
por Inglaterra; refuego político que obedece a motivaciones
económicas de índole personal y neocolonialista. Si
en el primer período, fue la iglesia rica y poderosa la que
determinó los cambios políticos, en el presente son
los movimientos armados con financiamiento extranjero, los empréstitos
para obras colosales de la época o las concesiones, las que
determinan la realidad política hondureña sufrida
durante este período por cuanto el poder político
se identifica y complementa al poder económico y éste
último es factible conseguirlo mediante el apoyo al caudillo,
hombre en quien el pueblo tiene cifradas esperanzas.
La
anarquía y convulsión política, el abandono
de toda ideología en las luchas de caudillo y la intervención
extranjera son las principales características de este período
negro en la historia de Honduras". El anarquismo del período
caudillista con su escuela de tradicionalismo político y
legalista de la era colonial fue seriamente cuestionado por Marco
Aurelio Soto, en la década de los mil ochocientos ochentas
y para los mil ochocientos noventa, los partidos políticos
habían definitivamente entrado a tina etapa más madura
y moderna. Hasta 1876 la Iglesia y el problema de la Confederación
fueron los dos únicos temas sobre los que conservadores y
liberales estuvieron en desacuerdo. Todas las demás diferencias
eran puramente personales. Un intento serio fue hecho por Céleo
Arias, desde 1870 a 1890 para unir a las facciones desorganizadas
de los llamados liberales en un partido político compacto
y disciplinado. En 1887 publicó un panfleto intitulado "Mis
Ideas", una colección de ideas de los derechos del hombre
proclamados por la revolución Francesa y de las doctrinas
angloamericanas de gobierno representativo que Arias, proclamó
como la filosofía y programa del Partido Liberal. Céleo
Arias se constituyó en el líder reconocido del Partido
Liberal, pero él permitió que su nombre más
bien que su programa, simbolizara la organización.
El
ascenso de Marco Aurelio Soto, a la Presidencia en 1876, es significativo
en el desarrollo partidista en Honduras. Si bien no fue un miembro
del Partido Liberal en Honduras o de algún otro partido,
comulgaba con las ideas liberales y positivistas europeas. Al implantar
la revolución liberal en Honduras introdujo orden, paz y
un trato justo mientras los partidos previamente habían gobernado
por medio de la ley marcial, forzó a todos los grupos políticos
a que aceptaran ciertos principios progresistas básicos,
entre ellos la separación de Iglesia y Estado y la idea de
gobierno representativo. Soto no emprendió organización
o reorganización partidista de ningún tipo, durante
su administración. Sin embargo Ramón Rosa, trató
de completar la labor iniciada por Céleo Arias; Rosa aceptó
totalmente la ideología expresada por Arias, pero sustituyó
el nombre de Partido Liberal por el de Progresista; rehusó
considerarse a si mismo como la personificación del partido,
enfatizando más bien principios y programas. Sin embargo
sus esfuerzos fallaron.
A
Soto, le sucede Luis Bográn, también liberal de la
escuela de Barrios. En los primeros años de la década
de los ochentas, intentó crear un partido liberal fuerte
y unificado, pero buscó inculcar lealtad personal más
bien que adherencia a los principios del partido y esta técnica
hizo que el éxito del partido dependiera de sus éxitos
personales. Para 1887 proclamó oficialmente que él
era un nacionalista; cuando deja la presidencia, su organización
habíase deteriorado en grupos y sub-grupos; aún no
existía ni un partido liberal o conservador organizado en
el país.
En
1891 se reúne la Convención Liberal y eligió
al Dr. Policarpo Bonilla, como Jefe del Partido y candidato a la
presidencia. Se aceptaron las ideas fundamentales de Céleo
Arias y Bonilla, estableció un sistema jerárquico
de administración para el partido. Con el Comité Central
como la agencia de formulación de política, se eligieron
comités departamentales que ejercerían jurisdicción
sobre sub-comités establecidos en cada municipalidad. El
objetivo de Bonilla, que era el establecimiento de instituciones
representativas bajo procedimientos legales y pacíficos,
no fue realizado debido a que a pesar de su admitida oposición
al personalismo en la organización del partido, Policarpo
Bonilla, llegó a ser la cabeza real y simbólica del
Partido Liberal; de este modo las tradiciones históricas
de caudillismo y planteamientos personales no fueron completamente
eliminados, además el Partido Liberal no fue capaz de demostrar
la validez de uno de sus principales postulados, la obtención
del poder únicamente a través del voto.
Ante
el fraude y la asistencia oficial por parte del gobierno de Bográn,
que permitieron a Ponciano Leiva, derrotar a Policarpo Bonilla, en
la campaña electoral de 1891, el Partido Liberal recurrió a la
guerra y luego de su victoria Policarpo Bonilla, es electo
Presidente en
1894. No obstante que el Partido Liberal asume el poder se manifiesta
su inhabilidad. Las elecciones de 1902 propician un cisma en el
liberalismo en el poder, cuando Manuel Bonilla, liberal policarpista
se levanta en armas al considerarse víctima del fraude y
varios seguidores de Policarpo Bonilla, pasan a engrosar las filas
Manuelistas que triunfan finalmente en 1903, año que se señala
como la fecha de fundación del Partido Nacional al unirse
a Manuel Bonilla, la facción conservadora que aún
no se había ubicado en partido alguno.
En
1907 llega a la presidencia Miguel R. Dávila, luego de una
rebelión armada, pero Dávila fracasó en darle
al Partido Liberal una clara dirección en cuanto a programa
o política; los esfuerzos de Dávila de 1907 a 1911
para unir los remanentes dispersos de grupos liberales fueron derrotados
por la tendencia a la revolución y el caudillismo. De 1911
a 1920 no hubo un partido liberal en Honduras, aunque varios jefes
partidistas continuaron intrigando y enarbolando el estandarte de
la revolución en búsqueda de la presidencia.
En
1929 el Partido Liberal fue constituido nuevamente, pero las medidas
tomadas no fueron suficientemente fuertes para asegurar la unidad,
y en la campaña electoral de 1932 facciones mutuamente hostiles
provocaron la derrota del partido.
En
lo que respecta al Partido Nacional y de acuerdo con el Dr. William
S. Stokes, el primer paso concreto hacia la organización
central de un partido nacional fue tomada en 1911, cuando el, Comité
Central Republicano fue formado para trabajar por la candidatura
de Francisco Bertrand. Para mediados de 1915 habían sido
formados Comités departamentales y los partidarios de Bertrand
se llamaron así mismos Partido Nacional, aunque no estaban
formalmente organizados En Febrero de 1916 este grupo oficialmente
estableció el Partido Nacional Hondureño.
El anterior esquema contribuye a descartar las tesis comúnmente
aceptadas de que nuestros partidos políticos históricos
arrancan desde la independencia o que son irreconciliables ideológicamente.
Se
incluye a continuación un resumen cronológico de la
evolución de los Partidos Históricos tradicionales:
1.-
Un tronco Ideológico Común (1800-1890).
Hasta el año de 1890 nuestros partidos históricos
se funden en un tronco ideológico común.
2.Antecedentes
Históricos Particulares (1837)
A partir de 1887 se dan los antecedentes históricos que contribuyen
a conformar y a caracterizar particularmente a cada partido, en
la forma que creemos es la siguiente:
ANTECEDENTES HISTORICOS DEL PARTIDO LIBERAL DE HONDURAS
1887
Postulación de la candidatura del Dr. Céleo Arias.
Emisión de la Cartilla "Mis Ideas",
1891
Primer Congreso Liberal de Honduras.
Fundación del Partido Liberal Constitucional por el Dr. Policarpo
Bonilla.
1903
Principal cisma del Partido Liberal de Honduras al separarse de
sus filas el General Manuel Bonilla.
1919
Organización definitiva del Partido Liberal de Honduras.
1933
Reorganización del Partido Liberal, por Vicente Mejía
Colindres.
1949
Introducción del principio del neoliberalismo por José
Angel Zúniga Huete..
1957
Emisión de la Constitución por parte de la Asamblea
Nacional Constituyente integrada por mayoría liberal.
1963
Derrocamiento del régimen de Villeda Morales.
1965
División del liberalismo en dos alas, la izquierda democrática
y la ultraderecha terrateniente:
ANTECEDENTES HISTORICOS DEL PARTIDO NACIONAL DE HONDURAS.
1887
Postulación de la Candidatura del General Luis Bográn,
para un segundo Período presidencial
Primeros intentos de fundar un Partido Nacional.
1890 Reunión del Congreso extraordinario de Santa Bárbara,
para conocer el pacto de unión centroamericana que implicaba
la fundación de un Partido Nacional.
1891
'Fundación del Partido Progresista.
Postulación de la Candidatura del General Ponciano Leiva.
1903
Fusión de los seguidores de Manuel Bonilla y la facción
conservadora; Fundación del Partido Nacional Democrático.
1919
Organización definitiva del Partido Nacional.
1933
Reorganización del Partido Nacional bajo la dirección
del General Tiburcio Carías Andino.
1953
División del Partido en Partido Nacional con su líder
máximo Tiburcio Carías Andino y el Movimiento Nacional
Reformista con Abraham Williams Calderón.
1962
División del Partido, en Partido Nacional presentando como
candidato a la Presidencia a Ramón Ernesto Cruz y Partido
Popular Progresista a su líder Gonzalo Carías Castillo.
1965
Emisión de la Constitución por parte de la Asamblea
Nacional Constituyente con mayoría nacionalista.
1965
El Partido Nacional a través de la Asamblea Nacional Constituyente
otorga su apoyo para que Oswaldo López Arellano sea electo
Presidente Constitucional de la República.
1971
Los Partidos Liberal y Nacional -firman el convenio político
por el cual se comprometen a realizar un Gobierno de Unidad Nacional
y un Plan Mínimo de Gobierno; en marzo de este año,
triunfa en las urnas la fórmula nacionalista con su candidato
Ramón Ernesto Cruz.
1972
Golpe Militar que derroca al régimen de unidad nacional que
declara en receso a los partidos políticos.
1973
Identificación creciente entre el Partido Nacional y Liberal
y su abierta oposición (a nivel .de dirigencia) a las medidas
reformistas emprendidas bajo los militares.
En
1922 se funda en Honduras, el Partido Comunista conocido entonces
como Partido del Trabajo. En esta época estaban aún
frescos los éxitos revolucionarios de la Unión Soviética
y México que servían de ejemplo a las masas obreras
en todo el mundo. Entre sus organizadores se contaron a Manuel Cálix
Herrera, Juan Pablo Wainwright Leiva, Eliseo Jiménez Bonilla
y otros. Una de las tareas básicas del partido Comunista
Hondureño fue organizar a los trabajadores de la Costa Norte
de Honduras, pero la persecución desatada por el Gobierno
de Tiburcio Carías Andino limitó temporalmente el
desarrollo y organización de la clase obrera y del partido.
En 1932 es fusilado Wainwright por la dictadura de Jorge Ubico en
Guatemala. Con el éxito de la huelga de 1954 aumentó
la labor del Partido Comunista entre el sector obrero nacional.
Con el derrocamiento del régimen del Sr. Ramón Villeda
Morales, empiezan las divisiones dentro del partido con respecto
a las tácticas a seguir ante el Gobierno Militar de López
Arellano; un grupo abogaba por acciones militares de guerra de guerrillas
entre las masas campesinas, mientras que otro consideraba que era
necesario obtener el apoyo de un sector del ejército considerado
como "Patriota", para que fuera éste el motor fundamental
en el desarrollo del país bajo líneas reformistas.
Estas divergencias no han sido superadas y en la actualidad existen
dos tendencias: una que se designa con el nombre de Partido Comunista
Marxista-Leninista de Honduras y la otra llamada Partido Comunista
de Honduras. La primera línea basa sus actividades en la
política seguida por China Pópular, mientras que la
segunda sigue el modelo político del Partido Comunista de
la Unión Soviética. La primera línea acusa
a la segunda de revisionismo y oportunismo de -derecha, mientras
que la segunda sostiene que la primera sigue una tendencia "Maoista"
o aventurera y que peca de "ultra izquierdismo e infantilismo".
INTENSIFICACION
DE ENSAYOS HACIA EL MULTIPARTIDISMO
(1950)
Entre
algunos factores que han propiciado los intentos de fundar nuevos
partidos políticos, se pueden mencionar:
1.-
Las situaciones de liderazgo y privilegio de dirección que
la organización misma de nuestros países permite.
2.-
El consiguiente marginamiento político de algunos dirigentes
y grupos sociales y económicos y la toma progresiva de conciencia
de estos últimos.
3:
El fracaso de los partidos históricos al no poder expresarse
en regímenes nacionalistas, el descontento popular por su
conducta administrativa y su impotencia para lograr la anhelada
justicia social. "
4.-
El influjo de las desviaciones y cambios ideológicos externos
y los cambios sociales y económicos internos.
5.-
La caducidad de los partidos políticos tradicionales nacional
y liberal, que habiendo tenido amplias oportunidades para implementar
programas populares, se han dedicado, por el contrario, a enajenar
los recursos naturales del país a intereses extranjeros y
a utilizar los privilegios que otorga el poder para la obtención
de beneficios personales, lo que ha originado en el pueblo hondureño
un alto grado de inconformidad, escepticismo, desconfianza y frustración.
Se
han manifestado tres formas sistemáticas típicas en
las dos últimas décadas y son:
1.-
Partido Nacional Reformista, engendrado por la disidencia del líder
nacionalista Abraham Williams Calderón.
2.-
Partido Popular Progresista, surgido de la disidencia del líder
nacionalista Dr. Gonzalo Carías Castillo.
3.- Partido Republicano Ortodoxo, fundado por el P.M. Roque J. Rivera,
disidente del liberalismo.
Las
formas conciliatorias que se han producido son.
1.-
Instituto Cívico de Unidad Nacional más conocido como
Partido Unión Nacional bajo las siglas P.U.N., fundado por
Julio Lozano Díaz.
2.-
Partido de Innovación y Unidad, P.I.N.U., fundado a raíz
del conflicto bélico con la República de El Salvador,
bajo la dirección de Miguel Andonie Fernández.
El
primero de estos ensayos desapareció al fallecer su fundador,
el segundo en cambio está en plena formación.
Entre
los ensayos revolucionarios, se encuentran los Partidos Comunistas
Hondureños, de los cuales ya hablamos anteriormente.
También
se ha constituido el Partido Demócrata Cristiano, con elementos
disidentes de los partidos Nacional, Liberal y Reformista.
- Para saber más: Mario Argueta y Edgardo
Quiñonez, Historia de Honduras, ESP, 1977.