En 1922, los señores Leffevre y Francisco Ruiz,
interesados en establecer la aviación en Honduras compraron un
hidroavión que pocos meses después fue destruido por un temporal en
Puerto Cortés. En septiembre del mismo año, el señor Luis Venditti
compró tres aviones oviadick con la idea de crear una escuela de
pilotaje. El año 1923 el Dr. Ponds compró dos aviones Lincoln
Standard para el servicio aéreo postal y terminó vendiéndolos a la
empresa Dean. La primera vez que se utilizó un avión como medio de
combate fue en abril de 1924. El mismo año el señor L. Stormaiuolo
trajo a Honduras siete aviones entre ellos un Alsaldo Ballila de 200
caballos de fuerza y seis Caudron de fabricación italiana. Los
Vendetti y Bristol fueron capturados por las tropas del general Carías
el año 1924 y se encontraban en tan mal estado que no fue posible
repararlos. A partir de 1925 la compañía Tela Railroard Company,
adquirió un avión Folker de 300 caballos e inicia el transporte de
pasajeros de la Lima, Tela y San Pedro Sula a Tegucigalpa.
Por Acuerdo EMH No. 58 emitido el 16 de enero
de 1964, la Jefatura de las Fuerzas Armadas creó la Comandancia
General de la Rama Aérea y el Estado Mayor Aéreo, La Dirección de
la Escuela Militar de Aviación fue separada de la Comandancia
General, la organización de las Bases Aéreas Tácticas con su
respectivo comandante y plana mayor. El Acuerdo No. 59 de la misma
fecha legalizó la organización de la Base Aérea Hernán Acosta Mejía.
Mediante Acuerdo No. 00297 fue creada la Base Aérea Armando Escalón
Espinal. El 25 de octubre de 1978 fue inaugurada la Base Aérea
Coronel Hector Caraccioli Moncada. Durante el año de 1981 la Escuela
Militar de Aviación se trasladó de Toncontín a Palmerola donde se
entrenó con los aviones A-37, Tucanos T-27 y Caza C-101 y por Acuerdo
EMH 006 del 23 de enero de 1985 la Escuela Militar de Aviación cambió
su nombre por Academia Militar de Aviación.
Durante la guerra sostenida entre Honduras y
El Salvador en julio de 1969, el desempeño de la Fuerza Aérea fue de
gran dimensión al grado de que sus pilotos, después de tantas
incursiones al frente sur, sur-occidental e incluso al interior del
territorio enemigo, resultaron ilesos en la contienda.
Durante el conflicto de la crisis de Centroamérica,
la Fuerza Aérea adquirió modernos aviones de combate de fabricación
norteamericana, tales como los cazabombarderos, F-5. La Fuerza Aérea
es la rama de mayor relevancia actual en las Fuerzas Armadas.