En 1823, una vez fracasado el Imperio Mexicano, el
Congreso, reunido en Guatemala, proclamó la independencia absoluta de
Centro América, que, bajo el lema "DIOS, UNIÓN Y
LIBERTAD", unía las cinco provincias en una República Federal,
cuyo primer Presidente fue el salvadoreño Manuel José Arce.
Su establecimiento significó el triunfo de los
liberales y de los ideales republicanos y progresistas; sin embargo,
la vida de esta República fue difícil desde el principio.
Francisco Morazán, caudillo unionista hondureño,
electo presidente en 1830, se propuso fortalecer la Federación, pero
con métodos arbitrarios que crearon repudio dentro de los estados y
enfrentamientos, sobre todo con los sectores más conservadores.
La Federación nació con graves
dificultades, las cuales quedaron plasmadas en la misma constitución federal.
Asi por ejemplo no se supo manejar el grado de soberanía de cada estado y causó
suspicacias que el gobierno federal estuviera en Guatemala.
Un artículo señalaba la posibilidad
que los países se opusieran a determinado impuesto y ante esa ambigüedad vino el
caos fiscal del gobierno federal, que se manifestó claramente en la lucha por
controlar el monopolio del tabaco.
Aparte de que las rentas federales
eran escasas, la república requería de recursos abundantes para poder hacer
frente a los gastos de defensa, mantener la integridad del territorio y
controlar el peligro de guerra civil. Con estas limitantes no se pudieron
cumplir las promesas de construcción de escuelas, mantenimiento y apertura de
caminos y el fomento a la industria y agricultura.
Ante estos factores adversos, la
unidad se convirtió en una meta difícil, prácticamente inalcanzable. Don Manuel
José Arce, elegido presidente de la Federación en 1825, se esforzó por
fortalecer el ejército y ordenar las finanzas, pero fracasó en su intento.
Tres guerras federales fueron el más
claro reflejo de la dificultad de los centroamericanos para buscar acuerdos.
Unicamente el estado de Costa Rica se mantuvo al margen de los conflictos
armados.
Hay que destacar que entre 1829 y
1838 la Federación contó con el fuerte liderazgo del general Francisco Morazán.
Sin embargo, mientras hacía sus mejores esfuerzos por proteger la República
Federal, la autoridad y la autonomía de los estados se desarrollaba cada día
más. Esto sucedía de modo particularmente fuerte en Guatemala y en Costa Rica.
En el año de 1837 la situación
centroamericana era crítica. Una epidemia de cólera afectó a toda la sociedad, y
provocó perturbaciones en las actividades productivas y en el comercio una
agudización de la crisis fiscal. El efecto más importante de la epidemia fue la
sublevación indígena y la anarquía.
Entre 1830 y 1840 las tropas
federales hicieron lo que pudieron en su lucha contra el levantamiento armado.
El golpe de gracia se dio cuando Rafael Carrera tomó la ciudad de Guatemala y
Gálvez se vio obligado a abdicar. Se inauguraba asi un período conservador en
Guatemala que duraría más de treinta años. Mientras, Morazán huyó hacia El
Salvador y luego abandonó Centroamérica.
Mientras esto sucedía, en Guatemala
los estados rompían sus lazos con la federación, aprovechando un decreto federal
que los autorizaba a organizarse como mejor les pareciera, siempre y cuando
mantuvieran su adhesión al gobierno federal.
Morazán realizó su último y desesperado esfuerzo por revivir la República
Federal. En 1842 invadió Costa Rica, derrocó al Jefe de Estado, Braulio Carrillo
Colina y desde ese país intentó reorganizar la Federación, hasta que fue
ejecutado por soldados costarricenses el 15 de septiembre de ese año.
En suma, las causas del fracaso de
la Federación fueron muy variadas. La falta de integración a nivel regional, los
resentimientos hacia Guatemala, la desigual distribución de la población, el
localismo, los errores de la Constitución Federal, las ambiciones de los
líderes, los problemas entre liberales y conservadores y la falta de una sólida
base económica.
EL FRACASO DE LA FEDERACIÓN
La Federación fracasó por muchas causas:
1. Las guerras civiles. La fuerza militar se vuelve
regla en la resolución de los conflictos. Esto demandó grandes
gastos y debilitó al Estado y alas fuerzas productivas.
2. El aislamiento entre los estados, agudizado por
la falta de sistemas de transporte.
3. La desarticulación regional.
4. El enfrentamiento entre Guatemaltecos y
provincianos, por resentimientos acumulados a través de décadas. Se
veía a Guatemala como privilegiada y favorecida por el gobierno
federal.
"Con la proclamación de la Independencia
vieron las oligarquías locales la oportunidad de librarse, no solo
del tutelaje español, sino también del guatemalteco que, por su
proximidad geográfica, resultaba más real y molesta". Julio César
Pinto.
5. La libertad de cultos, reducción de diezmos y
aprobación del matrimonio civil, que generaron el descontento del ala
conservadora de la iglesia, la cual manejó a las masas a su favor.
6. Los decretos liberales revelaron el deseo de
levantar a los humildes. Se abolieron la esclavitud y los títulos
nobiliarios, y se hicieron planes para la enseñanza gratuita. Sin
embargo, en su celo por el progreso, el comercio y la modernidad,
olvidaron a los indígenas.
CON EL FRACASO DE LA FEDERACIÓN SE ABRE EL CAMINO
PARA QUE CADA ESTADO SEA REALMENTE UNA REPÚBLICA INDEPENDIENTE, Y SE
ABRE TAMBIÉN EL CAMINO DE LO QUE SERÁ LA PAUTA FUTURA DEL DESARROLLO
POLÍTICO CENTROAMERICANO: EL SEPARATISMO.