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Introducción
Un vistazo a
la tradición indígena nos permite darnos cuenta de que la
cultura mesoamericana y su culto a la muerte debían ser
comunes a toda la región al igual que muchos otros
parámetros culturales. Su origen, repetido una y otra vez
entre los distintos escritos sagrados nos permite darnos
cuenta de la linealidad de estas culturas y de la conciencia
que el indígena tenía de ellos. Para muestra, el poema
siguiente:
-
"Acaso
hablamos algo verdadero aquí, Dador de la Vida?
Solo soñamos, solo nos levantamos del sueño.
-
Solo es como un sueño ...
-
Nadie habla aquí la verdad ...
... finalmente, a medianoche, los dioses se
reunieron en Teotihuacan y ocuparon sus sitios en
torno del fogón divino. En este lugar sagrado arde
el fuego durante cuatro días. Y entonces los dioses
hablaron así:
-Vamos a crear el Quinto Sol; más para hacer eso,
uno de nosotros tendrá que arrojarse a la hoguera.
-
Nadie habló. El fuego seguía ardiendo vivamente,
pero no habló nadie. Al fin se levantó alguien, un
ser envuelto en sombras, un dios feo, terriblemente
buboso y cubierto de verrugas y costras. Se levanto
con timidez y se puso a temblar mientras lo miraban
con desprecio los demás dioses.
-
Cuando el arrogante dios Tecuciztecatl, Señor de los
Caracoles, vio que un dios tan pequeño y deformado
se había ofrecido para convertirse en el Quinto Sol,
se puso en pie de un salto.
-
Silencio!
-
Paseo la mirada en torno, lleno de miedo.
-
El fuego inmenso salta y ruge, ahuyentando a las
estrellas. El Universo parece estar golpeando
frenéticamente dentro el vientre de su madre y por
dondequiera se oye el sonido de tambores. El sonido
va creciendo de intensidad a medida que las llamas
suben cada vez mas altas. Los dioses entonces,
hablan así:
-
-Ea, pues, Tecuciztecatl, entra tú en el fuego!
-
El arrogante dios sonríe con desdén mientras avanza
despacio hasta ponerse enfrente de la enorme torre
de llamas. Pero al sentir el calor de las grandes
llamas, se le derrite la confianza y tiene miedo.
Cierra los ojos, toma aliento y arremete para
echarse en el fuego. Lanza un grito al aproximarse
al fogón divino, pero no puede avanzar más. Entonces
todos los dioses se levantan indignados.
Tecuciztecatl ruge como un huracán y vuelve a correr
hacia la hoguera. Cuatro veces corre y cuatro veces
no puede entrar en el fuego.
-
Entonces de nuevo se hace silencio. Las inmensas
llamas se elevan danzando de tal manera que
destierran a los cometas de la oscuridad. El
Universo empuja su cuerpo contra el vientre de su
madre, esforzándose en nacer y lanzando un alarido
infernal que resuena interminablemente en torno
nuestro. Y otra vez hablan los dioses:
-
-Ea, pues, Nanahuatzin, prueba tú!
-
Los dioses quedan de pie en torno del fuego bramador
y van volviendo sus ojos inexpresivos hasta mirar al
dios feo. Y le instan de nuevo: "Nanahuatzin, ya es
hora de que pruebes tú!".
-
Sin aguardar un momento más, se levanta dando un
grito, arrancándose el manto y mostrando la fealdad
de su cuerpo al Fuego Creador.
-
Los sacerdotes tratan de controlarlo, pero este se
escabulle de sus manos, lanzándose hacia el fuego
que llamea en la plataforma iluminada del templo. En
la plaza de los dioses, iluminada por la luna, hay
una explosión violenta que estalla en diez mil
rayos, los cuales estallan a su vez y caen sobre la
tierra en una lluvia de plata. Las montañas se
desploman y el cielo se abre y se traga a
Nanahuatzin. Después hay una oscuridad total: nada
se puede ver, nada se puede oír. Solo se escucha el
ruido crepitante de carne que se quema.
-
Luego, en esa noche obscurísima, los dioses se
sientan, exhaustos a esperar la salida del nuevo
sol. Esperan largo rato. Al fin comienza a ponerse
colorado el cielo y en todas partes aparece la luz
del alba. Exhalando un suspiro los dioses se hincan
de rodillas para ver por donde saldrá el feo
Nanahuatzin. Miran por todas partes sin poder
acertar donde aparecerá. Solo el dios Quetzalcoatl
sabe el lugar en que aparecerá el Quinto Sol. Y
cuando aparece en el cielo, por el oriente, emerge
de un color rojo encendido y tambaleándose de uno a
otro lado. Nadie lo puede ver, tan brillante y
dorada es la luz que despide.
-
-Pero, como habremos de vivir?- claman entonces los
dioses- No se mueve el Sol! No sigue su camino por
el cielo! No hay ni noche ni día!
-
El Sol sigue tambaleándose de un lado a otro. Sin
embargo, no avanza por el cielo. Tiene vértigo.
Alguien canta allá a lo lejos:
-
-
El Quinto Sol se llama el Sol del Movimiento porque
sigue su camino; pero tu no te mueves, Nanahuatzin
TU NO TE MUEVES!
-
Los dioses dan un grito y se clavan en las venas sus
cuchillos de obsidiana, ofreciéndole al Sol su
propia sangre, que va subiendo hasta el cielo. Luego
la sangre se convierte en un gran viento que sopla
sobre el Sol y lo hace levantar como si estuviera
flotando. Este pasa volando por delante de los
sacerdotes, quienes se afanan por detenerlo, pero el
Sol ya esta bajando por la escalinata,
precipitadamente... huyendo hacia el horizonte que
empieza a empaparse de sangre...
-
Fue así como nació el Quinto Sol. Desde ese día ha
iluminado a los Mexicas, a los Mayas, a los Olmecas,
a todas y cada una de las grandes tribus que
existieron y existen en Mesoamérica.
Acaso hablamos algo verdadero aquí, Dador de la
Vida?
Solo soñamos, solo nos levantamos del sueño.
Solo es como un sueño ...
Nadie habla aquí la verdad ... "
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-
-
-
"Se refería se
decía
-
Que así hubo ya
antes cuatro vidas
-
y que esta era la
quinta edad ,
-
El primer sol fue
cimentado
-
se llamó Sol de
Agua
-
Se cimentó luego el
segundo sol
-
Se llamaba Sol de
Tigre
-
Se cimentó luego el
tercer sol
-
Se decía Sol de
Lluvia
-
Se cimentó luego el
cuarto sol
-
Se decía Sol de
Viento
-
El quinto sol se
llama
-
Sol de Movimiento
-
Este es nuestro sol
-
En el que morimos
ahora
-
(Tomado de la
recopilación de Cuauhtitlán)
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Si lo vemos científicamente, hay que plantear tres cuestiones de suma
importancia para ubicar el origen del hombre mesoamericano:
1. El continente americano no participó del proceso de
hominización (transformación del hombre), por lo que América
fue un continente poblado por el homo sapiens. No se
encontraron restos de otros homínidos, pero sí restos del
homus del Australopitécido y Pitecantrópido.
2. La fuerza de la migración asiática por el estrecho de
Behring no fue la única en el poblamiento múltiple de América.
Investigaciones recientes han mostrado otras áreas de
poblamiento en América, producto de migraciones por el Pacífico
y el antiguo vínculo de América con la costa occidental de
África/Islas Canarias. Se discute la presencia vikinga (nórdico)
sobre todo en el área de Groenlandia, la península de
Labrador y la Nueva Escocia (Norte América).
3. Con fundamentos científicos está comprobada la presencia
humana desde hace 30,000 años a.C. en el suelo de América.
También ha habido interpretaciones con teorías precientíficas
como el episodio de la primera "Diáspora" de las
diez tribus de Israel que poblaron un nuevo mundo, después
del Diluvio Universal, o el origen extraterrestre de los
primeros pobladores de América según Erich Von Daniken.
Aléx Hardlika, Florentino Ameghino, Paul Rivet , Richard E. W.
Adams, Muriel Porter, Vance Haynesu y Jacobo Annius de Viterbo
son algunos de los principales investigadores del período
formativo del continente americano.
Pero en 1943, el antropólogo Paul Kirchoff estableció el concepto de
"MESOAMERICA" como una zona cultural (no
geográfica), donde describe los límites geográficos,
composición étnica y los caracteres culturales de los grupos
presentes en la región antes de la venida de los españoles.
La definición de las fronteras culturales, desde el Valle de
México hasta Región Sur de Costa Rica, ha contribuido a
establecer las particularidades, influencias y origen entre
los asentamientos humanos precolombinos. HONDURAS, por la
condición de su ubicación geográfica ha servido de frontera
entre dos grandes áreas culturales : Mesoamérica y la
denominada área Intermedia ( Baja Centroamérica). El
mapa de Kirchoff es el siguiente en 1943:

Para 1993 el mapa de Mesoamerica
había cambiado debido a las investigaciones y
descubrimientos que se han hecho hasta ese momento:

La zona
ha sido caracterizada por los
perfiles culturales más importantes de Mesoamérica :
a). Agricultura intensiva,
los grupos mesoamericanos trabajaron el maíz, el frijol
y la calabaza como la tríada alimenticia por excelencia, sin
embargo dado el crecimiento de las ciudades se hizo
necesario que los cultivos se ajustaran a las necesidades de
las mismas creando que el cultivo menos problemático se
volviera el más popular: el maíz. Normalmente la tierra
puede producir cuatro cultivos en el año, sin embargo el
hombre mesoamericano llegó a doblar esta cantidad logrando
sacar provecho de la tierra al cultivarla intensivamente, a
la vez que lo hacía en parcelas inmensas lo que nos da otra
característica: la agricultura extensiva. Grandes
extensiones de tierra eran limpiadas para milpas (milpa
significa maizal en lengua náhuatl), provocando el descombre
y con ello, la baja de las fuentes de agua y el alejamiento
de las zonas de caza y recolección. Como los indígenas no
conocían el barbecho, (técnica europea que consiste en
dividir el campo en cuatro partes para cultivar una por año,
lo que permite que al completar el ciclo el primer predio
cultivado ya recuperó sus nutrientes) y la tierra
excesivamente, poco a poco alteraron el entorno ecológico
alrededor de las ciudades, provocando crisis, hambre,
inflación, lo que al final provocaba el abandono de las
ciudades en busca de mejores circunstancias de vida. Al
fundar otra ciudad, el ciclo se repetía nuevamente.
b). Pulido de la obsidiana,
la obsidiana es una piedra de origen volcánico sumamente
dura, aunque fácilmente moldeable con otra piedra más dura.
Sirvió para hacer cuchillos, puntas de flecha, hachas y
cualquier otro objeto corto-punzante adecuado para las
labores de cortado de piel. Su uso fue altamente común en
Mesoamérica.
c).Pirámides escalonadas,
una de las características más claras de las
edificaciones mesoamericanas es esa serie de escalones que
elevan los edificios por encima del suelo a alturas
peligrosamente elevadas. Para ello se hizo uso de la técnica
conocida como el talud-tablero: se hacían varios escalones
de diferente tamaño a medida subía el nivel del suelo,
mediante el relleno de cuadrados de piedra.
d).Urbanismo,
e).Piso de estuco,
f). Juego de Pelota con sentido ceremonial,
g).Escritura jeroglífica,
h).Calendario civil y religioso,
i).Uso de papel y hule para actos rituales,
j).Uso de libros para anotar los
acontecimientos más importantes,
k).Sacrificios personales,
l).Ordenes militares y de guerra para
obtener víctimas para sacrificios,
m) Una compleja organización social y política.
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Mesoamérica y sus culturas
En 1943, Paul Kirchoff presentó
una visión general del desarrollo cultural de América,
fijando los limites étnicos, geográficos y los rasgos
culturales de los pueblos situados entre México y la región
noroccidental de Guanacaste y la penísula de Nicoya en Costa
Rica. Definida como una zona homogénea con rasgos propios,
contribuyó a difundir las características y las recíprocas
influencias entre los diversos pueblos que poblaron América
desde tiempos inmemoriales. Kirchoff utilizó el método
comparativo entre los rasgos culturales de Mesoamérica y los
rasgos de América del Norte y América del Sur. Integró la
información en tres grupos: I.- Elementos comunes a
Mesoamérica y a América del Norte y Sur, II.- Elementos
comunes a Norte y Sudamérica, pero no existentes en
Mesoamérica, III.- Elementos propios de Mesoamérica y,
excepcionalmente, fuera de sus límites.
En el grupo I se distingue cuatro subgrupos : a). Elementos
comunes a Mesoamérica y a los pueblos del Norte y Sudamérica,
encontrándose el complejo maíz-frijol-calabaza; el cultivo
de la piña y yuca; las construcciones de piedra y barro;
estilos de cerámica; la cerbatana; el riego; los sellos para
imprimir dibujos sobre el cuerpo; los textiles; los
sacrificios humanos y el canibalismo; la confesión de los
pecados; los puentes colgantes y las balsas de calabaza. b).
Los elementos comunes a Mesoamérica y los pueblos
cultivadores superiores de la región andina y pueblos amazónicos,
como el cultivo de chile, jitomate, zapote, ciruela, aguacate,
cebar perros para alimento, los sellos cilíndricos, las picas
o lanzas y la metalurgia, c). Elementos comunes de Mesoamérica
y pueblos cazadores y recolectores de América, tales como las
flechas con pluma, el vapor ritual y el horno subterráneo.
En el grupo II, los elementos desconocidos en Mesoamérica,
pero distintivos de pueblos cultivadores de Norte y Sudamérica,
como las instituciones matriliniales, las hachas monolíticas,
las armas envenenadas, el número 12 como ritual y el
endocanibalismo. Ubicó la influencia de los chibchas, es
decir, de los pueblos que constituían la vanguardia de los
agricultores de América del Sur como aportantes a una visión
social y religiosa con características propias.
En grupo III, los elementos propios y exclusivamente
mesoamericanos como el cultivo del cacao y del maguey, la coa,
las chinampas, el complejo nixtamal-tortilla, la espada con
hojas de obsidiana, la camisa protectora de algodón, las pirámides
escalonadas, la escritura jeroglífica, los códices y mapas,
el calendario de 18 meses de 20 días, la semana ritual de 13
días, el calendario ritual de 260 días, el ciclo de 52 años,
la existencia de fiestas fijas y movibles, los días fastos y
nefastos, los nombres calendáricos dados a las personas, las
ordenes militares, la guerra para hacer prisioneros destinados
al sacrificio, el comercio y la clase social de los
comerciantes, el uso ritual del papel, hule y flores, los
sacrificios sacando el corazón o quemando vivo, el uso ritual
de la piel del sacrificado, el juego de pelota con anillo, la
existencia de varios mundos inferiores y las pruebas después
de la muerte, el autosacrificio, los números rituales 9 y 13
y las deidades de la lluvia.
Al definir la zona cultural de Mesoamérica, fijó los
siguientes límites geográficos: al norte, los ríos Sinaloa
en el Pacífico y Pánuco en el Atlántico, de México; al
sur, la región noroccidental de Costa Rica; al este, la zona
central de Honduras y parte de Nicaragua y, al oeste,
Guatemala y El Salvador.
Al precisar los rasgos propios del área de Mesoamérica y
contar con un concepto claro y preciso, los americanistas
tuvieron la enorme oportunidad de reenfocar los estudios de
las culturales locales y su influencia recíproca, así como
determinar cuáles eran los rasgos propios y los importados.
Todas las investigaciones históricas han profundizado sus
teorías sobre el origen de las culturas de la América Media.
A partir de ese momento, se revaluó, incluso la información
de los principales cronistas españoles, y se fundamentó la
información disponible en los archivos nacionales.
Hay elementos simbólicos de enorme difusión en toda América
como la greca escalonada, motivo fundamental de la decoración
de tejidos, cestería, cerámica, pintura y escultura. Como
segundo elemento decorativo, la figura animal (felino,
lagarto, serpiente y ave), con una voluta basal para símbolos
de poder. De tal suerte, que las áreas culturales no son
identidades fijas sino zonas de intercambio y de influencia
mutua entre los pueblos y sus culturas.
Cuando estudiamos cada uno de los elementos propios de la
cultura mesoamericana, nos preguntamos, ¿cómo, cuándo y dónde
se originó? Son las mismas preguntas que asaltan la imaginación
del hombre moderno e idénticas a las que han acompañado
desde tiempos inmemoriales a la humanidad ¿de dónde venimos?
El pensamiento de los principales tratadistas del origen del
hombre y la cultura de América, tales como Ales Hardlika,
Florentino Ameghino, Paul Rivet, Richard E. W. Adams, Muriel
Porter, Vance Haynes y Jacobo Annius de Viterbo nos ilustran a
cerca de los aspectos relacionados con las migraciones del
estrecho de Bering y las diversas oleadas asiáticas. La
presencia en América del hombre prehistórico se sitúa entre
los entre los 20,000 y 25,000 años a.C.
En sintésis, las teorías dominantes hoy en día son las que
establecen el origen no autóctono de las culturas
mesoamericanas. Puede establecerse comparativamente los
diferentes avances de las principales civilizaciones
americanas con las otras civilizaciones del mundo para
determinar los niveles de desarrollo de cada una; así como
sus propias grandezas y debilidades.
LAS CULTURAS DEL NORTE DE MESOAMÉRICA :
En el área denominada Arid-américa, se encuentran pueblos
mayores con rasgos mesoamericanos de poblaciones sedentarias
de cultura avanzada y grandes centro ceremoniales. Se
identifican los sitios de La Quemada, Chalchihuites. En Querétaro
encontramos los sitios de Toloquilla, Ranas y el Pueblito. Los
sitios de la Gloria y las Ánimas, ubicados en Guanajuato.
LAS CULTURAS DEL OCCIDENTE DE MESOAMÉRICA :
Se describe la cultura tarasca de Michoacán. Los sitios de
Colima, Jalisco y Nayarit son los más representativos.
CULTURAS DEL CENTRO DE MESOAMÉRICA :
Ubicamos el Período Arcaíco del área del Valle de México
en los sitios del cementerio de Copilco y el edificio circular
de Cuicuilco. La cultura olmeca, con su ciudad sagrada de
Teotihuacán, se considera como la cultura madre de Mesoamérica.
Cuando el derrumbe de Teotihuacán ( año 600 d.C.), provocado
por las hordas chichimecas, todas las tribus se dispersaron y
la primera oleada del centro de México hacia sureste,
Guatemala y Honduras encontraron ciudades con alto nivel de
organización y desarrollo cultural . Algunas tribus se
asentaron en sitios aledaños a las ciudades preclásicas y
otras recorrieron el sur de Centroamérica. Conocidos como
Nahuas (antecedentes de toltecas), difundieron sus rasgos
culturales por los lugares que atravesaban.
El proceso de aculturación de las tradiciones y características
de los olmecas y chichimecas sentó las bases de la cultura
tolteca alrededor de la ciudad de Tula o Tollan.
Una nueva oleada de tribus chichimecas del norte de México
arrasó la ciudad de Tula y la cultura tolteca sucumbió. Su
culto de las serpientes emplumadas y sacrificios humanos,
construcciones monumentales, rasgos culturales, conocimientos
de astronomía y escritura se expandieron en el resto de
Mesoamérica en el año de 1,200 d.C.
Sobre las ruinas de la cultura olmeca y tolteca se levantó,
en el lago de Texcoco, la civilización azteca. La tribu
mexica fundó la ciudad de Tenochtitlán (año 1,300 d.C.) y
extendió su poderío político y militar hasta los confines
de toda Mesoamérica. Hereda todos los avances científicos y
matemáticos de las principales civilizaciones y su propia
identidad representa a Mesoamérica en el momento del contacto
con la avanzada de la conquista española. Los mayas-toltecas
de Yucatán tuvieron contacto temprano con los españoles. Su
historia se describe en los libros de Chilam Balam.
CULTURAS DEL SUR DE MESOAMÉRICA :
En la parte sur de México, se encuentra la cultura zapoteca.
Los sitios de Monte Albán y Mitla (Oaxaca) son reconocidos
sitios arqueológicos zapotecas. Tiene sus propias características,
que se diferencian del resto de Mesoamérica. Tuvieron
avanzadas técnicas de cerámica, metalurgia y el tallado en
jade y piedras preciosas.
CULTURA DEL SURESTE Y CENTROAMÉRICA :
La mayor expresión de la cultura mesoaméricana en la región
sureste y de Centroamérica es la gran civilizacion maya.
Tiene una extensión de 325, 000 Kilómetros cuadrados, donde
están ubicados los estados de Yucatán, Campeche, Chiapas,
territorio de Quintana Roo, parte oriental del Estado de
Tabasco. La República de Guatemala, Belice y la parte
noroccidental de la República de Honduras y la República de
El Salvador.
CULTURAS DE LA BAJA MESOAMÉRICA ( ZONA INTERMEDIA) :
Se denominan culturas de la Baja Mesoamérica a todos los
pueblos ubicados en la región este y parte del norte de
Honduras, Nicaragua y la zona occidental de Costa Rica. Los
grupos reconocidos son los payas (pech, poyers y pahayas), los
misquitos y los sumus (tawahkas) en Honduras. La familia lingüística
misumalpa localizada en Nicaragua con los grupos miskitos,
sumos y matagalpa, es parte del grupo macrochibcha (pueblos
agricultores superiores del norte de Sudamérica). Los
chorotegas-mangue y nicaraos se asentaron en Nicaragua y Costa
Rica. Los chorotegas en su migración desde el centro de México,
después de la caída de Tula, se asentaron en el sur de
Honduras, (Choluteca), y llegaron hasta la península de
Nicoya en Costa Rica.

Tenochtitlá, 1500 d. C.
LOS PERÍODOS FORMATIVOS DE MESOAMÉRICA:

-
Los restos encontrados en Santa Isabel Iztapan, Guatemala, y
en Tepexpan, México, con datos entre los 10,000 y los 15,000
a.C. , nos dan información de los pueblos cazadores y
recolectores del lejano Paleolítico, sobre los artefactos de
piedra tallada y los dibujos de animales de fauna extinta. La
llamada " Cultura de la Perra" de Tamaulipas, México,
entre los 6,000 y 10,000 a.C. representa la fase intermedia
entre la " Cultura Cazadora-Recolectora" y la "
Cultura Agrícola". Las puntas clovis encontradas en San
Rafael, Guatemala, con datos entre los 12,000 al 9,000 a.C.
nos indican la presencia física humana en forma temprano en
tierras centroamericanas.
Los cuatro milenios a. C. que se le atribuyen a la cultura
mesoaméricana se dividen en tres períodos:
-
1.- PERÍODO I ó PRECLÁSICO: 2,000 a. C. – 300 d.C.
-Preclásico Temprano: 2,000 a.C.- 1,000 a.C.
-Preclásico Medio: 1,000 a.C.- 500 a.C.
-Preclásico Tardío: 500 a.C. – 300 d.C.
2.- PERÍODO II ó CLÁSICO: 300 d.C.- 900 d.C.
-Período Temprano: 300 d.C. – 600 d.C.
-Período Tardío: 600 d.C. – 900.d.C.
3.-PERÍODO III ó POSTCLÁSICO: 900 d.C. – 1,500 d.C.
-Postclásico Temprano : 900 d.C. – 1,200 d.C.
-Postclásico Tardío : 1,200 d.C.- 1,500 d.C.
-
I.-En el Período Formativo o Preclásico encontramos la
llamada "Cultura de la Venta" en la Costa Atlántica
de México, Monte Albán I y el Preclásico Temprano de la
región maya. Se caracterizan por el desarrollo del cultivo
del maíz, calabaza, chile y cultivos menores. La población
se ubicó en forma sedentaria. Cada área elaboró formas,
estilos y técnicas de decoración afines a la cerámica. Se
construyeron plataformas y escasas pirámides que sostenían
construcciones de madera. Se adoraban escasas deidades. Había
culto a la fertilidad simbolizado con figurillas femeninas. Se
creó el calendario ritual de 260 días. El surgimiento de la
civilización Olmeca, que se extendió por todo el área,
influenció la cerámica tardía y otros patrones culturales.
Su símbolo es Teotihuacán (ciudad de Dioses).
II. El Período Clásico se caracteriza por el extraordinario
y esplendoroso desarrollo de las civilizaciones
mesoamericanas, principalmente las fases Teotihuacan II-III,
Monte Albán III y las ciudades mayas clásicas. La
agricultura alcanzó su mayor evolución. La población creció
en forma notable, enucleándose en centros ceremoniales; se
edificaron grandes pirámides, templos, juegos de pelotas,
centros residenciales para la clase sacerdotal y celebración
de ceremonias rituales, caminos de piedras; la religión se
volvió compleja y se integró el poder espiritual y temporal
en la figura del monarca. La astronomía y las matemáticas
alcanzaron su pleno desarrollo; se elaboró en calendario
solar. El arte escultórico y pictórico dio una gran riqueza
de estilos. La diferenciación social se articuló en una
división del trabajo más especializada de los diversos
oficios y artes y la organización social se jerarquizó
piramidalmente.
La civilización de Teotihuacán influenció toda el área
mesoamericana, sus estilos de cerámicas y arquitectura. Al
caer Teotihuacán (600 d.C. hordas bárbaras chichimecas), las
oleadas migratorias obligaron a los pueblos del sur de México
a buscar nuevos asentamientos y los procesos de aculturación
dieron nuevos estilos en la escultura y en los ritos
religiosos. Tiene importancia puesto que explica más adelante
la presencia de nuevos pueblos en la zona de Honduras como los
pipiles, chorotegas y mayas mexicanizados. En algunas ciudades
mayas se produjo un derrumbamiento o colapso por causas
internas y externas, debido tanto al agotamiento del modelo
tributario, las enfermedades, el aparecimiento de dioses
nuevos en el panteón como en la rebelión de los pequeños
productores que encabezaron una resistencia a las cargas
tributarias impuestas por la clase sacerdotal.
III.- En el Período III o Postclásico, se da el
florecimiento de un número de ciudades que nacen de la
desintegración de las civilizaciones toltecas (caída de Tula
o Tollan ) y zapotecas. Las características de este período
son las ciudades fortificadas, las órdenes militares, los
sacrificios humanos, una extrema estratificación social, el
culto de las serpientes emplumadas
Quetzalcoalt-Topiltzin-Kukulcán, los cultos religiosos y los
ritos con sangre. La metalurgia del cobre y del oro se inició
en los adornos. Nuevos estilos en la escultura y en la
arquitectura pueden observarse en las ciudades mayas tardías,
tierras bajas de Yucatán.
En el Período Postclásico hasta la llegada de los españoles,
se difundieron varias culturas en Mesoamérica, tales como la
cultura tolteca, la mixteca, cholulteca, huaxteca, totonaca,
azteca y la maya-tolteca en Yucatán. Al final del Postclásico,
toda la cultura mesoamericana se encuentra presente en todos
los pueblos de la región desde el centro de México hasta
Costa Rica. Toda esta grandeza fue contada por los cronistas
españoles que acompañaban a las tropas de conquista en
nombre de los Reyes Católicos de España.
HONDURAS Y MESOAMÉRICA
El área Mesoaméricana en HONDURAS se subdivide en área
central y área occidental. En el área central se identifican
LOS LENCAS Y LOS JICAQUES. Los sitios arqueológicos de Travesía,
Cerro Palenque, La Guacamaya, Los Naranjos, Gualjoquito,
Salitrón Viejo, Tenanpúa y Yarumela. En el área occidental
los grupos son los MAYAS ( Chortís, Chol y Chontales). Los
sitios arqueológicos de Copán, Río Amarillo, Los Higos, El
Abra, El Puente y Roncador.
El área cultural INTERMEDIA comprende la región este y sur;
se caracteriza por los clanes matriliniales, cultivos de yuca,
adornos en las orejas, mayor dependencia de la actividad de
caza y pesca. Su escasa organización social no le permitió
levantar centros ceremoniales, ni cacigazgos políticos. Su
estructura es tribal. Su vida es menos compleja hasta en las
actividades religiosas.
Se identifican LOS PAYAS, LOS SUMOS, LOS MISQUITOS Y LOS
TAWAHKAS. Los sitios arqueológicos de Plan Grande, Ochenta
Acres, Piedra Blanca, Peroles Calientes, Cuevas de Cuyamel , Río
Plátano y Rancho Williams.
En la región sur no están identificados los sitios arqueológicos.
Se detecta una influencia Chorotega y Pipil.

Para ubicarnos en el tiempo y espacio se ha diseñado
un modelo de cronología del Proceso Formativo de la sociedad
hondureña. El Tercer Seminario de Arqueología Hondureña,
celebrado en Tegucigalpa en 1985, presentó un esquema cronológico
de la evolución que responde a lo especifíco del área de
Honduras en el contexto del proceso de la formación del área
de Mesoamérica. Utilizando nombres de la flora local designó
los períodos en cada secuencia histórica.
I.-
Período ACACIA ( PALEOINDIO ) : Sin fijar – 8,000 a.C.
II.-
Período CAOBA ( ARCAICO ) : 8,000 – 4,000 a. C.
III.-
Período ENCINO : 4,000 - 1,200. a. C
IV.-
Período GUANACASTE : 1,200 - 300 a. C.
V.-
Período LIQUIDAMBAR : 300 a. C. - 500 d. C.
VI.
Período OCOTE : 500 d. C. - 1,000 d. C.
VII.
Período EL SAUCE : 1,000 d. C. – 1,500 d.C
Los períodos
III, IV y V ( Encino- Guanacaste y Liquidambar) se encuentran
en el contexto del Período Formativo (Temprano- Medio y Tardío
) de la civilización Maya en el marco del poblamiento y
formación social del área de Mesoamérica.
1. El PERÍODO ACACIA
(PALEOINDIO) : 13,000 a. C. al 8,000. a.C.
Demostrada la fuerza migratoria asiática hacia América por
el estrecho de Bering, de acuerdo a hallazgos en Alaska, Canadá
y Estados Unidos que data de 30,000 a 40,000 años. Durante
miles de años después, estuvieron asentados en la zona de México
y Centroamérica, lo que dio inicio a lo que podemos llamar la
prehistoria de Honduras.
Las bandas de pobladores eran cazadores y recolectores. La
abundante fauna menor y la diversidad de la flora, les hizo
depender de la naturaleza para su sobrevivencia. Su dieta
alimenticia era predominantemente carnívora, la constituían
venados, chanchos de monte y tortugas. Los grandes animales se
habían extinguido miles años antes. La recolección de
frutas, granos, huevos de animales, conchas e insectos era un
trabajo realizado por las mujeres, los niños y los ancianos.
Los utensilios de hueso, madera y fibra vegetal eran
elaborados a partir de los animales cazados o recolectados.
Su organización social
era mínima, ligados por parentescos se unían en familias con
la autoridad del consejo de jefes de familia. Su alta
movilidad en la búsqueda de alimentos no logró desarrollar
asentamientos permanentes. El abrigo lo obtenían en las
cuevas o lugares rocosos. Su vida espiritual era animista y no
tuvieron culto alguno a deidad.
Sus instrumentos más identificados son los cuchillos, hachas,
raspadores y puntas de flechas. Los trabajos de objetos líticos
y los obtenidos en materiales por presión han llevado a
identificar una tipología de las puntas de proyectil
(flechas), conocidas como puntas clovis, sandía, folsom y
plano.
El fósil que más sirve para la investigación de la
prehistoria americana es la punta de proyectil (flechas)
utilizada para cazar animales medianos y grandes.
Las puntas clovis, de auténtico origen americano, pero con
tradición asiática de la región del lago Baikal. Su
cronología se ubica entre 12,000 y 9,000 a.C. Las que se
encontraron en el sitio de San Rafael, Guatemala, demuestran
una amplia difusión por Centro América. La forma lanceolada,
convexa en los filos, la base cóncava, la imperfecta
acanaladura en ambas caras, es característica del Período
Acacia.
Las puntas sandía, difundidas en América del norte, data su
presencia de 10,000 al 8,000 a.C.
Las puntas folsom, encontradas en la localidad de Nuevo México
(USA), tienen una antigüedad de 9,000 años a.C. Han
aparecido en un área muy limitada. Es más pequeña que la
clovis, muy bien trabajadas cor las técnicas de percusión y
presión; con agudas acanaladuras laterales, lo que representa
una evolución en los instrumentos de caza de estos pueblos.
Las puntas plano, ubicadas en la zonas del norte de Canadá y
Mesoamérica, datan del 8,000 al 5,000 a.C. La eliminación
del filo de la parte inferior de la punta para atarse a algún
otro objeto es su principal característica. Esto implica un
nivel más complejo de organización social de las bandas de
cazadores y de recolectores, pues sus instrumentos de caza
pasan a incorporarse a otras actividades. Surge la presencia
de una esporádica y estacional agricultura.
En América del Sur también se ha utilizado la tipología
cultural de las puntas, con la diferencia de la punta foliácea.
Su forma es alargada, con los extremos en la punta y con los
filos de dientes de sierra. El uso es propio de cazadores de
megafauna (animales grandes) de las altiplanicies
sudamericanas.
El sitio arqueológico de El Reparto, Honduras, es el único
que puede pertenecer al Período Acacia. Los restos son muy
limitados, sin embargo los nuevos descubrimientos nos pueden
ofrecer mayores conclusiones.
2. PERÍODO CAOBA
(ARCAICO): 8,000 a. C. - 4,000 a. C.
La tecnología de los instrumentos de caza se derivó a otras
actividades de subsistencia. Las puntas fueron utilizadas en
la explotación de plantas, piedras trabajadas y utensilios en
las actividades alimenticias. Los utensilios de piedra pulida,
para aprovechar mejor los recursos vegetales, como morteros
con su majador y la piedra de moler con mano, nos permite
visualizar un avance en la organización social de las bandas
cazadoras y recolectoras. La población aumentó y el
agrupamiento de bandas mayores obligó a una mayor explotación
de especies y ambientes. La tendencia al sedentarismo se
reflejó en las prácticas religiosas, pues se realizaban
entierros con ofrendas y sacrificios de animales.
En Honduras existen dos sitios arqueológicos de este período:
a) En La Esperanza, Intibucá, y b) En El Progreso, Valle de
Sula. Los restos de puntas de proyectil y raspadores son
pruebas de la presencia humana en el Período Caoba.
3. PERÍODO ENCINO: 4,000 -
1,200 a. C.
Inscrito dentro del Proceso Formativo (Preclásico) del área
mesoamericana, el Período Encino se caracteriza por los drásticos
cambios en las costumbres y la actividad cazadora y
recolectora de los grupos humanos. La vida sedentaria y la
agricultura de subsistencia se convienten en la principal
ocupación. El pulido de piedras es sustituido por la alfarería.
Los alimentos son almacenados y cocidos.
Se forma la primera gran civilización mesoamericana: la
cultura olmeca. Esta cultura tuvo una enorme influencia en los
rasgos culturales de toda la región, en especial, en el arte
lapidario monumental, el calendario, la escritura, el panteón
de dioses, la arquitectura ceremonial y las rutas comerciales.
De ahí, que algunos consideren a la cultura olmeca como la
"civilización madre de Mesoamérica".
Se logra el primer cambio genético provocado por intervención
humana, al lograr el maíz. Por los restos de polen
encontrados, esta adaptación genética se da alrededor del año
3500 a.C., acontecimiento de importancia extraordinaria en la
cultura de nuestros pueblos. La cultura del complejo maíz-frijol-calabaza
es la base, más adelante, del desarrollo de la astronomía,
las matemáticas y la vida social y religiosa de los pueblos
de Mesoamérica. El ciclo de lluvias y su relación con las
labores agrícolas empiezó a ser registrado en la memoria del
pueblo. El aumento poblacional y la organización política y
social impulsó la búsqueda de nuevos sitios para los
asentamientos humanos en lugares más aptos para la
agricultura, la vivienda y con acceso al agua. Empiezan a
construir viviendas y se abandona la práctica de las cuevas y
los abrigos rocosos.
Surgen las primeras prácticas chamanistas (jefes
religiosos-sacerdotes), en donde el jefe de la agrupación
ejerce labores religiosas y medicinales.
Los primeros grupos premayas se asientan en las tierras altas
de Guatemala, y el área central de El Petén.
El cómputo del calendario maya se fecha alrededor del año
3,313 a.C.
4. PERÍODO GUANACASTE:
1,200 – 300 a.C.
Se reconoce este período como parte del formativo medio de
Mesoamérica, cuya característica más destacada es la difusión
de la alfarería. La agricultura se conviertió en la
principal actividad y los asentamientos humanos pasaron a ser
caseríos. La urbanización de los poblados tiene un gran
impulso con la construcción de los primeros edificios públicos.
La vivienda se amplía para el grupo familiar extenso. El
intercambio comercial se expande con el desarrollo de redes
terrestres y marítimas. Surgen los primeros cacigazgos; el
culto a los muertos y entierros de carácter religioso y el
surgimiento de dioses en el culto del panteón.
5. PERÍODO LIQUIDÁMBAR:
300 a.C. al 500 d.C.
Lo más notable de este período es el surgimiento de la
estructura política, social y económica de los pueblos de
Mesoamérica, particularmente la del pueblo maya asentado en
la región de Copán. La evolución de los cacigazgos o señoríos
obligó a hacer alianzas políticas por razones de parentesco,
matrimonio o expansión; esto supone un cambio cualitativo en
la sociedad preclásica y que se expresa en las construcciones
monumentales. Hay presencia de una autoridad central como jefe
(monarca) que dirige las obras públicas, impone, recauda y
distribuye los recursos humanos (esclavos-presos de guerra) y
materiales (tributos). La vinculación entre el poder político
y religioso es muy notoria. Se constuyen las primeras plazas
ceremoniales. Se produce una estratificación social por el
nivel de acceso a los medios de subsistencia y la conformación
de gremios especializados en artes y oficios (sacerdotes,
artesanos, militares, escribanos). Se desarrolla fábricas y
talleres de obsidiana, utensilios cortantes, cerámica bícroma
y polícroma y artículos de jade, concha marina y libros (códices),
mostrando una actividadad económica viva y pujante
Se produce el derrumbamiento de la cultura madre de Mesoamérica
, la olmeca, y Honduras, inicia el desarrollo cultural en uno
de los sitios argueológicos más conocidos en el mundo, Copán.
Nace la "Atenas" de Mesoamérica. El glifo-emblema
de Copán es reconocido en toda el área central de El Petén,
así como en las ciudades mayas de Tikal y Uaxactum. En el año
426 d.C. asciende al reinado Yax Ku'Mo', conocido como el
fundador de la dinastía de Quetzal-Guacamayo Azul, y la
representación de toda la dinastía de los 16 gobernantes
aparece en el Altar Q de la Acrópolis de Copán.
Existen pruebas irrefutables del alto nivel de conocimiento
alcanzado en el mundo maya. La Placa de Leyden encontrada en
Puerto Barrios, República de Guatemala, en el año de 1864,
indica que su origen es del año 320 a.C. La Placa de Leyden
es de jadeíta, que indica una temprana actividad cultural en
la zona. En la Estela 29 de Tikal se encuentra un texto jeroglífico
que correponde al año 292. d.C.
En el centro de Honduras, surgen asentamientos de grandes
aldeas con edificios públicos de tamaño monumental.
Edificios que alcanzan hasta 20 metros como Los Naranjos (Lago
de Yojoa) y Yarumela (Valle de Comayagua).
En el Período Liquidámbar cronológicamente corresponde con
el final del formativo de la cultura mesoamericana, y el inició
del Período Clásico del mundo maya.
6. PERÍODO OCOTE (CLÁSICO ): 500 d.C. – 1,000 d.C.
Es el período de mayor esplendor en el mundo de Copán. Todas
las majestuosas edificaciones de este período deben
interpretarse como el reflejo de una concepción del más allá
del mundo terrenal. Las manifestaciones en la arquitectura,
escritura, arte y religión son plenamente desarrolladas y su
influencia en el área occidental de Honduras se hace sentir
en todos los pueblos circunvecinos. La población de Copán
llegó a tener más de 20, 000 habitantes. Esa homogeneidad
lingüística y cultural se expresa en la cerámica polícromada,
en el creciente intercambio comercial de productos de primera
necesidad y suntuarios entre las cuidades, en la adopción de
rasgos arquitectónicos comunes a todo el mundo maya como
plataformas elevadas para los edificios y canchas para el
juego de pelota. Construían conjuntos de edificios alrededor
de patios rectanguladres. La complejidad social y económica
se expresa en una armoniosa e inestable alianza de poder entre
los diversos señoríos. La centralización autoritaria
personificada en el Rey o Gobernante está legitimada por su
función política y religiosa. Los conflictos de la alianza
produjeron las crisis sociales que caracterizaron el período,
a partir del año 820 d.C. y dieron fin al Período Clásico
en medio de una resistencia civil y popular. Los diversos
problemas por falta de alimentos, erosión de los suelos,
enfermedades, falta de liderazgo de la clase dirigente y el
culto a nuevos dioses en el panteón, son algunas de las
causas principales que provocaron el colapso de la civilización
maya en Copán. Algunas causas de naturaleza interna y externa
se conjugaron para provocar el derrumbe del mundo clásico
maya en Copán.
La influencia del mundo de Copán fue muy escasa en el área
de Guatemala y Belize, aunque en Quiriguá (Altar L) y Caracol
(Estela 16) se encuentran inscripciones de reyes de la dinastía
de Copán. Su mayor influencia fue sin duda en la parte
central y norte de Honduras.
Al final del Período Clásico (600-900 d.C.), el mundo maya
de Copán había sido abandonado como centro ceremonial y la
selva empezó a cubrir con su vegetación la segunda ciudad más
importante de la civilización Maya. Además, se produjeron
grandes cambios en el valle de México que tendría
repercusiones en las tierras altas y centrales de Guatemala,
Honduras y el resto de Centro América.
7. PERÍODO SAUCE (POSTCLÁSICO ): 1,000 d.C. – 1,500
d.C.
Las poblaciones, al momento del derrumbe del centro
ceremonial, iniciaron migraciones hacia las tierras bajas de
Yucatán y la zona norte–occidental de Honduras. El contacto
con los mayas mexicanizados y la arquitectura de
fortificaciones (Tenampúa-Los Naranjos) alrededor de las
ciudades, son las características principales del Período
Sauce.
El colapso demográfico y social producido en el contexto de
un deterioro ambiental obligó a la población a buscar nuevos
asentamientos. El sitio de Naco, en el Valle de Sula, fue
escogido como centro comercial de gran importancia. El
intercambio comercial fue intenso, sobre todo con ciudades de
Yucatán. Años más tarde (1502), Yumbé, el primer hondureño
que confraterniza con los españoles en la Isla de Guanaja y
les sirve de intérprete en la costa oriental, venía de
adquirir piezas y artículos de Naco. Yumbé y sus allegados
recorrieron en canoa las milenarias rutas comerciales de los
pueblos mayas. Naco llegó a tener más de 1,000 habitantes.
Igualmente los grupos que emigraron hacia el centro y sur del
país, como los pipiles y chorotegas, fueron esparciendo prácticas
culturales propias del Valle de México, después de la caída
de Teotihuacan.
Se introduce la metalurgía , sobre todo del cobre y oro. La
presencia de los rasgos de la cultura maya en el área de
Honduras se diluye, y los grupos indígenas van adquiriendo su
propia identidad al contacto con el medio ambiente. Al final
del Período Sauce solamente en las tierras bajas de Yucatán
(Chichén Itza, Uxmal y la Liga de Mayapán), la grandiosa
civilización sobrevive con las líneas generales de su
cultura. En el momento del contacto se inició el proceso del
derrumbe final de una de las civilizaciones más importantes
en el desarrollo de la humanidad.
En resumen, el Período Sauce finaliza en Copán después del
900 d.C., de tal suerte que, al momento de la llegada de los
españoles, la ciudad estaba recubierta de bosque tropical.
Sin conocer la rueda, ni el arado, ni el uso del hierro y del
bronce , los mayas lograron precisar con exactitud los ciclos
lunares, solares y venusianos y reconocieron la importancia de
las estrellas y constelaciones. Tuvieron su propio zodíaco
para prácticas adivinatorias (Códice de París).
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