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Orígenes del Hombre Hondureño
Introducción
Honduras es una nación
pluricultural y multiétnica que conforma un mestizaje particular, en
donde elementos que pertenecen a varios grupos humanos y que se
integran en el hondureño. Este proceso de mestizaje y de identidad
nacional que da permanencia e integración en un espacio y un tiempo a
los individuos respecto a los valores ha sido largo y, muchas veces,
tortuoso y accidentado. No ha faltado exclusión, marginación y
discriminación; sin embargo, la peregrinación del hondureño ha
tenido características que identifican su modo de ser y de actuar. Su
espíritu de generosidad, algunas veces huraño ante extraños,
refugiado en su carácter alegre y emotivo, entusiasta y retraído,
resaltan elementos de una personalidad individual y social que desde
tiempos inmemoriales se ha venido gestando. Poblado por grupos humanos
venidos del Centro-Sur de México y Guatemala, aproximadamente 5,000 a.C., y por grupos provenientes de la raíz macro-chibcha de Sur América,
que con el correr del tiempo se conjuntaron en áreas de intercambio e
influencia cultural, creando las condiciones para configurar la
personalidad histórica del ser hondureño. Caracterizado como una
persona hospitalaria, el hondureño se identifica por sus valores
permanentes sobre la nacionalidad, destacándose su aspiración
permanente por la integración centroamericana, la admiración a sus
héroes y la búsqueda por construir un futuro mejor.
Pero...¿que hay de la
conformación Actual de la Sociedad Hondureña: el hondureño hoy?
La actual población
hondureña es el resultado de múltiples y complejos procesos de
cruzamiento racial; los mismos se inician con el poblamiento de
Honduras por parte de indígenas venidos de las tierras altas de México
y Guatemala, incorporando su propia naturaleza como primer componente
étnico. Posteriormente, durante la invasión de América por parte de
los españoles, así como el posterior coloniaje, trae consigo la
introducción de nuevos elementos raciales: el blanco representado por
el español y que, al mezclarse con el indio da origen al mestizo; la
importación de negros también va a generar subtipos raciales: con el
indio da el Zambo y con el blanco el Mulato. La interacción racial
entre todos estos grupos va a generar una mezcla compleja de definir
y que por ahora, enfrasca a historiadores y antropólogos en si el
resultado de esta mezcla debe catalogarse como ladino o como mestizo.
El mestizaje entre los
diversos grupos se amplía pasando a formar parte de un todo nacional
sin que sus integrantes se den cuenta. El hondureño de hoy, es una
mezcla de diferentes grupos étnicos, aunque su conducta no refleje
sino que el modo de comportamiento de la sociedad mayoritaria en la cuál
vive. Los grupos originales de carácter racial puro, es decir,
blancos, indios y negros, se han vuelto una minoría en relación a
toda la gama de mestizos conformantes de los diferentes estratos
sociales existentes, lo que ha provocado una relación uniforme al
interior de ellos. Aquellos indígenas que han participado del
segmento mayoritario se han "ladinizado" olvidando su lengua
y costumbres y asumiendo la de los ladinos, nombre que los indios dan
al resto de la población. Hay que sumar a ello, un segundo proceso de
mestizaje protagonizado por aquellos grupos humanos que se adscriben a
la sociedad hondureña desde mediados de siglo pasado, los
inmigrantes, que sobretodo el la zona sur y centro de Honduras se
mezclan con la población añadiendo nuevas características genéticas
al hondureño actual y nuevos modos de pensar, entre ellos, la búsqueda
de una identidad nacional. Por desgracia, si bien es cierto que
durante la Reforma Liberal se da la oportunidad de buscar la nación,
el sentimiento de no pertenencia existente entre los mestizos por su
origen (ni español ni indio) provoca que el sistema de educación
entonces, pase a ser justificativo de una clase social y no la génesis
de un conglomerado nacional.
EL POBLAMIENTO DE AMÉRICA
El poblamiento de América es el proceso
por el cual se diseminó la especie humana en el continente
americano. Los científicos no tienen dudas de que los seres humanos
no son originarios de América, por lo que ésta fue poblada por
hombres provenientes de otra parte. La evidencia paleoantropológica
apoya la hipótesis de que los humanos llegaron a América procedentes
de Siberia, en el extremo noreste de Asia.
Desde el punto de vista de la
teoría del poblamiento tardío, los
paleoamericanos entraron al continente durante la última
glaciación, que permitió el paso hacia el Nuevo Mundo a través de
Beringia. Este evento ocurrió entre 14 mil y 13 mil años
A. P. Por otro lado, la
teoría del poblamiento temprano dice que los humanos llegaron a
América mucho antes, basados en el descubrimiento de restos cuyos
fechamientos por carbono 14 dan una antigüedad mayor que 14 mil
años A. P. A la investigación paleoantropológica se suma la
información producida por la
genética, que ha servido para reforzar algunas conjeturas sobre
el origen de los americanos.
En general, se considera que la mayor parte de
los indígenas americanos son descendientes de un grupo único
proveniente del noreste o el oriente de Asia. Los pueblos de habla
na-dené son descendientes de una segunda ola migratoria que se
estableció en el norte de América, mientras que los
esquimales llegaron al continente en el flujo migratorio más
reciente. Después que los paleoamericanos entraron al continente, el
paso de Beringia fue cubierto nuevamente por el mar, de modo que
quedaron prácticamente aislados del resto de la humanidad. Salvo el
caso de una breve colonización vikinga en la costa de Canadá y
Groenlandia, no hay evidencia contundente que respalde un posible
contacto transoceánico entre la América precolombina y el resto del
mundo.
Después del contacto colombino se plantearon
algunas conjeturas para explicar el origen de los indígenas
americanos, por ejemplo, mediante el mito de la
Atlántida o de las
tribus perdidas de Israel. El avance de la investigación
científica permitió demostrar que no había relación material entre
el origen de los amerindios y esas creencias, por lo que esas
antiguas hipótesis quedaron descartadas.
Evolución de las teorías
Tribus perdidas de Israel y quema de registros históricos
mesoamericanos
A partir de
1492,
las culturas americanas y europeas intentaron buscar explicaciones
para el origen de esos seres con los que se estaban encontrando. En
ambos grupos culturales, las primeras explicaciones fueron
religiosas: los aztecas pensaban que era el dios-héroe
Quetzalcóatl, mientras que los europeos pensaron que los
pobladores de América eran las
tribus perdidas de Israel.1
En 1650,
James Ussher estableció, basado en la
Biblia,
que las tribus perdidas abandonaron Israel en el año
721 a. C. y, sobre esa base, la cultura europea sostuvo que
América había sido poblada alrededor del año
500 a. C. En sentido contrario, las culturas mesoamericanas
consideraban que la presencia humana en el continente americano era
muy anterior al que suponían los europeos. El Imperio
Maya
tenía registros históricos escritos al menos desde agosto de
3114 a. C.1
Otras culturas, como la
Zapoteca, tenía registros escritos de hechos históricos que se
remontaban al año
500 a. C.
Los europeos no tuvieron acceso a esos
conocimientos de las civilizaciones
mesoamericanas e ignoraron la existencia de estos registros
hasta el
siglo XX. Por esa razón las teorías bíblicas sobre el
poblamiento de América fueron dominantes hasta comienzos del siglo
XX.
Charles Abbott
En
1876,
Charles Abbott, un médico norteamericano, encontró unas
herramientas de piedra en su granja de
Delaware. Debido a las características toscas de los
instrumentos, pensó que podrían pertenecer a los antepasados remotos
de las culturas indígenas modernas. Debido a ello, consultó con un
geólogo de
Harvard, quien estimó en 10.000 años de antigüedad la grava que
se encontraba alrededor del hallazgo. Abbott sostuvo entonces que se
trataba de un asentamiento humano del
Pleistoceno, es decir, muchos miles de años más antiguo de lo
que establecían las teorías bíblicas dominantes.
La teoría de Abbott fue rechazada por las
jerarquías
cristianas por oponerse a la Biblia y por la comunidad
científica organizada por el Instituto Smithsoniano por no cumplir
con los estándares científicos que exigía. Entre los científicos que
rechazaron la hipótesis de Abbot se encontraban
Aleš Hrdlička y
William Henry Holmes. En la actualidad se ha comprobado que
Abbott tenía razón en muchas de sus hipótesis y la granja ha sido
declarada Monumento Histórico Nacional.
El descubrimiento del sitio de Folsom
En
1908,
George McJunkin encontró unos enormes huesos en un barranco de
la aldea
Folsom,
Nuevo México. McJunkin, un esclavo liberado por la
Guerra Civil Estadounidense, era geólogo, astrónomo, naturalista
e historiador aficionado y durante años intentó llamar la atención
de los vecinos de Folsom sobre la probable antigüedad de los huesos.
En 1926,
cuatro años después de la muerte de McJunkin, el director del Museo
de Historia Natural de
Colorado,
Jesse D. Figgins, se enteró del lugar y descubrió varias puntas
de flecha de un estilo muy refinado que luego volverían a
encontrarse en Clovis y otros sitios. Una de ellas estaba incrustada
en la tierra que rodeaba al hueso de un ejemplar de bisonte extinto
miles de años atrás.[Brown:
2009]
Figgins llevó las puntas de lanza a
Washington DC para enseñárselas a Aleš Hrdlička, en el
Instituto Smithsoniano, quien si bien lo trató cortésmente y le
sugirió una serie de reglas metódicas para el caso de nuevos
descubrimientos, se mantuvo sumamente escéptico y consideró hasta el
fin de su vida que Folsom no constituía una prueba concluyente de
que América hubiera estado poblada durante el Pleistoceno.2
En agosto de
1927,
el equipo de Figgins encontró una punta de lanza ubicada entre dos
costillas de
bisonte. Figgins envió un telegrama y tres científicos viajaron
para ser testigos del hecho, e informar de la seriedad del hallazgo.
En ese momento, la comunidad científica norteamericana comenzó a
aceptar la importancia del yacimiento de Folsom.[Bradford:
1972]
El descubrimiento de la Cultura Clovis
Artículo
principal:
Cultura Clovis
En
1929,
Ridgely Whiteman, un joven indígena de 19 años que venía siguiendo
las investigaciones que se estaban realizando en la cercana
localidad de Folsom, escribió una carta al Instituto Smithsoniano
sobre una serie de huesos que había encontrado en la aldea de
Clovis,
Nuevo México. En
1932,
una excavación realizada por un equipo dirigido por
Edgar Billings Howard, de la
Universidad de Pensilvania, confirmó que se trataba de un
asentamiento indígena durante el Pleistoceno y verificó el tipo
especial de punta de flecha que sería conocida como "punta Clovis".
Al ser descubierta la datación por
carbono 14, en
1949,
el método fue aplicado en los yacimientos de Clovis, resultando en
antigüedades que oscilaban entre el año
12.900 adP y
13.500 adP.3
La
datación por radiocarbono fue establecida en 11.500 a 10.900
años antes del presente y revisada luego a 11.050 a 10.800 adP,4
Desde la década de
1930 y,
sobre todo, desde la confirmación de las fechas por el método del
carbono 14, la comunidad científica norteamericana organizada
alrededor del Instituto Smithsoniano aceptó que la
Cultura Clovis era la más antigua de América y que estaba
directamente relacionada con la llegada de los primeros hombres.
Esto se conoció como Consenso Clovis y tuvo gran aceptación
mundial hasta fines del siglo XX. El Consenso Clovis fue la
base de la
teoría del poblamiento tardío de América.
Aleš
Hrdlička y la teoría del ingreso desde Siberia cruzando el estrecho
de Bering
Joven
inuit de la
Beringia moderna.
En
1937,
Aleš Hrdlička, retomando un argumento de
Samuel Haven,5
sostuvo que el ser humano había ingresado a América por
Alaska,
proveniente de
Siberia,
Asia,
cruzando el estrecho de Bering. Algunas publicaciones le atribuyen
erróneamente a Hrdlička haber postulado la teoría más moderna,
aquella que señala que el hombre cruzó caminando por una zona
llamada
Puente de Beringia formado a raíz del descenso del nivel de las
aguas del Estrecho de Bering, durante el último período glacial.
Si bien Hrdlička nunca se pronunció expresamente
sobre la fecha de llegada del hombre al continente americano,
rechazó sistemáticamente las pruebas que proponían la existencia de
paleoindios y sostenía que, a diferencia de
Europa,
no existían rastros en América que permitieran hablar de presencia
humana durante el
Pleistoceno (1,8 millones de años adP - 10.000 años adP), en
tiempos de la última glaciación. De hecho, Hrdlička consentía la
creencia del Instituto Smithsoniano, representada por
William Henry Holmes, que sostenía que los primeros habitantes
de América habían ingresado en un pasado reciente, imprecisamente
estimada en unos pocos siglos.
Teoría del poblamiento por el Puente de Bering, el corredor libre de
hielo y el Consenso Clovis
Evolución del
Puente de Beringia.
Ruta del poblamiento de América según
el Consenso de Clovis.
Se encuentra plenamente probado que durante la
última glaciación, la
Glaciación de Würm o Wisconsin, la concentración de hielo en los
continentes hizo descender el nivel de los océanos en unos 120
metros. Este descenso hizo que en varios puntos del planeta se
crearan conexiones terrestres, como por ejemplo
Australia-Tasmania
con
Nueva Guinea;
Filipinas e
Indonesia;
Japón
y Corea.
Uno de esos lugares fue
Beringia, nombre que recibe la región que comparten Asia y
América, en la zona en que ambos continentes están en contacto.
Debido a que el
Estrecho de Bering, que separa Asia de América, tiene una
profundidad de entre 30 y 50 metros, el descenso de las aguas dejó
al descubierto un amplio territorio que alcanzó 1500 kilómetros de
ancho uniendo las tierras de Siberia y Alaska, hace aproximadamente
40.000 años adP.
"Existía en ese entonces un puente terrestre
entre Asia y
Alaska, que apareció cuando los glaciares del último período
glaciar estaban en su máximo, aprisionando millones de
kilómetros de precipitación que normalmente habrían ido a los
océanos. La falta de esa agua redujo el nivel del
mar de Bering más de 90 metros, bastantes para convertir los
bajos del estrecho en un puente de tierra que unía los dos
continentes".
Su primera formación sucedió aproximadamente
40.000 años adP manteniéndose unos 4.000 años. Su segunda formación
se produjo aproximadamente 25.000 años adP permaneciendo hasta
aproximadamente 11.000-10.500 adP (Scott A. Elias6
), cuando volvieron a subir las aguas al final de la glaciación,
inundando gran parte del territorio y separando Asia de América por
el Estrecho de Bering.
El dato más importante para establecer una teoría
migratoria durante la última glaciación es el hecho de que
Canadá
estaba completamente cubierta de hielo durante la última glaciación,
invadida por dos gigantescas placas: la Placa de Hielo Laurentina y
la Placa de Hielo de la Cordillera. Esto hacía imposible la entrada
al continente más allá de Beringia.
Apareció entonces la teoría del "corredor libre
de hielo" (ice-free corridor, en inglés). Según esta teoría, en los
instantes finales de la última glaciación, comenzaron a derretirse
los bordes en contacto de las dos grandes placas de hielo que
cubrían Canadá, abriendo un corredor libre de hielo de unos
25 km de ancho, que seguía, primero el valle del
río Yukón y luego el borde este de las
Montañas Rocallosas por el corredor del
río Mackenzie.7
Los científicos que sostienen la teoría estiman que esto ocurrió en
el
14.000 años adP,8
aunque otros cuestionan la fecha y afirman que no pudo haber
sucedido hasta 11.000 años adP, invalidando así la posibilidad que
quienes originaron las culturas de Folsom y Clovis usaran esa ruta,
ya que estas ya existían en esta útima fecha.7
Una vez abierto el corredor, los seres humanos que estaban en
Beringia pudieron avanzar hacia el interior de América y dirigirse
al sur. La teoría ha sido ampliamente aceptada como parte integrante
del
Consenso de Clovis, pero no hay evidencias directas que prueben
el paso de seres humanos por ese corredor.8
El primero en proponer la posibilidad de ese
corredor fue el geólogo canadiense
W.A. Johnston en 1933, y quien acuñó el término "corredor libre
de hielo" fue
Ernst Antevs, en 1935.9
A partir de esos datos cronológicos, se desarrolló entonces una
teoría migratoria sosteniendo que las tribus asiáticas que habían
penetrado en Beringia, permanecieron allí varios miles de años hasta
que, poco antes de finalizar la última glaciación (10.000 adP) y de
que el Puente de Beringia se inundara, se formara un estrecho
corredor libre de hielo que les permitió dirigirse al sur.
Esta teoría se articuló con los descubrimientos
de la Cultura Clovis que databan del año
13.500 adP para concluir que había sido integrada por los
primeros migrantes que ingresaron por el Puente de Beringia, de la
que a su vez habrían descendido todas las demás culturas
indoamericanas. El primero en componer un posible modelo migratorio
de asiáticos hacia América a través de Beringia fue
Caleb Vance Haynes en un artículo publicado en la revista
Science en
1964.10
Esta explicación, conocida actualmente como
teoría del poblamiento tardío o Consenso Clovis, fue
aceptada en forma generalizada durante la mayor parte de la segunda
mitad del siglo XX.
Más recientemente se ha fortalecido la
posibilidad de que los pobladores de América provenientes de
Beringia utilizaran una ruta alternativa hacia el sur bordeando la
costa.11
Debido al descenso del nivel del océano esa posible ruta se
encontraba al oeste de la actual costa norteamericana y en el
presente está cubierta por las aguas del
Océano Pacífico, complicando los estudios arqueológicos. En un
reciente estudio submarino se encontró una herramienta de piedra de
una antigüedad de 10.000 años adP a una profundidad de 53 metros.12
La
crisis del Consenso Clovis
A partir de las últimas décadas del siglo XX, las
teorías combinadas que constituyen el Consenso de los Clovis o
teoría del poblamiento tardío (antigüedad, lugar de ingreso, rutas
migratorias, etc.) comenzaron a entrar en crisis. En primer lugar se
ha cuestionado la antigüedad de la llegada del hombre a América. El
Consenso de Clovis sostiene que la misma no pudo ser mayor de
14.000 años adP y que la primera cultura americana fue
precisamente la de Clovis. La razón de esta posición estricta es
que, sin lugar a dudas, antes de esa fecha, Canadá estaba cubierta
de hielo debido al período glacial, y era imposible toda circulación
desde el Puente de Beringia hacia el sur.
Sin embargo, cada vez existe más evidencia
incontrastable de presencia humana en América anterior a 14.000 años
adP. Desde el punto de vista del consenso de la comunidad
científica, los hallazgos arqueológicos de
Monte Verde,
Chile,
donde se ha fechado presencia humana entre
12.500 años adP (Monte Verde I) y
33.000 años adP (Monte Verde II), desempeñan un papel central en
la crisis del Consenso Clovis. En 1997,
visitó Monte Verde una delegación de los más importantes
investigadores del mundo, entre los que se encontraba
Calbot Vance Haynes, el más importante defensor de la teoría del
poblamiento tardío. La delegación concluyó, aunque con algunas
reticencias, que Monte Verde I es real. Por su antigüedad cercana al
"año tope" del Consenso Clovis, su ubicación en el otro extremo del
continente, y la ausencia de similitudes con la Cultura Clovis, el
reconocimiento generalizado de Monte Verde significó el fin del
Consenso Clovis.
Simultáneamente, se han producido otros hallazgos
arqueológicos, genéticos, lingüísticos y geológicos que han abierto
múltiples teorías y complejas combinaciones sobre el verdadero
origen, momento de llegada y rutas seguidas para el poblamiento de
América.
Nuevas teorías, nuevos hallazgos y nuevos estudios
El actual debate sobre la llegada del hombre a
América se caracteriza por el apasionamiento que muestran los
científicos, la variedad de teorías y subteorías, los resultados
contradictorios, la cantidad de estudios y contraestudios y
titulares llamativos en los periódicos. Para el público en general
se trata de un cuadro de gran confusión.
Las investigaciones arqueogenéticas
Desde la década de 1980, la investigación
genética del investigador
Goicoche Mendez ha ido ocupando un papel cada vez más destacado
en las ciencias sociales y, en particular, en las investigaciones
sobre población y ascendencias, disciplina que lleva el nombre de
arqueología o
antropología genética. Los genetistas utilizan el
ADN mitocondrial (ADNmt) para seguir el linaje femenino y el
cromosoma Y (ADN-Y) para seguir el linaje masculino.
Flechas prehistóricas amerindias,
conservadas en
Washington.
-
En
1981,
se estableció el mapa del ADN mitocondrial y, en
1990,
Douglas C. Wallace determinó que el 96,9% de los indígenas
de América estaban agrupados en cuatro
haplogrupos mitocondriales (A, B, C, y D), lo que significa
una notable homogeneidad genética.13
-
En
1994,
James Neel y Douglas C. Wallace establecieron un método para
calcular la velocidad con que cambia el ADN mitocondrial. Ese
método permitió fechar el origen del
Homo sapiens, la famosa
Eva mitocondrial, entre 100.000 y 200.000 años adP14
y la salida de
África entre 75.000 y 85.000 años atrás. Aplicando este
método, Neel y Wallace estimaron en 1994 que el primer grupo
humano en ingresar a América lo hizo entre 22.414 y 29.545 años.15
-
En
1997,
los brasileños
Sandro L. Bonatto y
Francisco M. Bolzano aplicaron el método sobre el
haplogrupo A, casi completamente ausente de
Siberia, y obtuvieron resultados que van de 33.000 a 43.000
años adP.16
Estos científicos sostienen que durante miles de años se
estableció una gran población en el Puente de Beringia donde se
diferenciaron genéticamente, y que es de esa población de la que
provienen los primeros migrantes hacia América.
-
Más recientemente, el genetista
estadounidense
Andrew Merriwether, de la Binghamton University, quien
perteneciera al equipo de Wallace, sostuvo que la evidencia
genética sugiere que América fue poblada mediante una sola
población proveniente de
Mongolia, como sostenía
Aleš Hrdlička. La razón de esto es que en Siberia los
haplogrupo A y B casi no se encuentran presentes, mientras que
en Mongolia se encuentran los cuatro principales haplogrupos
indoamericanos (A, B, C y D), salvo el X.14
Merriwether destaca que los 4 haplogrupos se
encuentran presentes en toda América, pero que dentro de ellos
pueden localizarse mutaciones genéticas diferentes, según se trate
de indígenas de
Sudamérica o
Norteamérica. Esto sugeriría que, una vez ingresados a América,
algunos grupos migraron rápidamente hacia Sudamérica, mientras que
otros poblaron Norteamérica y
Centroamérica. A su vez, las mutaciones genéticas muestran
migraciones entre Sudamérica y el sur de Centroamérica (Panamá y
Costa Rica), pero no más allá.14
En 2006, el equipo de Merriwether se encontraba
estudiando si las poblaciones modernas de amerindios eran
descendientes de los pueblos antiguos que vivían en esos mismos
lugares o se trataba de nuevas migraciones que reemplazaron culturas
más antiguas.
-
En 2007, un grupo de genetistas estimó que la
salida de Beringia debió producirse siguiendo la ruta costera
del Pacífico, en un periodo que inicia hace ~19–18 mil años y
termina hace ~16–15 mil años (i.e., hacia el final del último
máximo glacial).18
La antigüedad
La antigüedad del hombre en América está sometida
a gran controversia científica. La fecha más tardía es la que
sostienen los defensores de la teoría del poblamiento tardío y está
relacionada con la Cultura Clovis, que ha establecido sin dudas una
presencia humana hace 13.500 a. C. Los defensores de esta teoría
sostienen que la fecha de ingreso al continente no pudo ser
posterior al 14.000 a.C. porque fue en ese momento cuando se abrió
el corredor libre siguiendo el
río Mackenzie a través del actual territorio canadiense. A
partir de ese piso diversas investigaciones científicas han
propuesto fechas muy diferentes:
-
33.000 años (Monte
Verde II-Chile; Bonatto-Bolzano, 1997)
-
40.000 años (Cuenca
del Valsequillo,
México)
-
48.000 años (Montalvania, Brasil -Shigueo
Watanabe)
-
50.000 años (Topper-EEUU)
-
60.000 años (Cave-EEUU)
-
60.000 años (Pedra
Furada-Brasil).
La fecha más antigua propuesta hasta el momento
ha sido publicada por los científicos brasileños Maria da Conceição
de M. C. Beltrão, Jacques Abulafia Danon y Francisco Antônio de
Moraes Accioli Doria, que sostienen haber hallado algunas
herramientas de
cuarcita en el sitio de
Toca da Esperança, un "chopper",
un guijarro con marcas de golpes y una lasca, que fueron datadas en
295.000 a 204.000 años de antigüedad, lo que indicaría presencia
humana anterior al
homo sapiens.20
En
Calico, cerca de
Barstow (California), fueron hallados cerca de 4 mil cantos y
lascas de
silex presuntamente tallados y 6 mil lascas desecho, con
dataciones por diferentes métodos que oscila entre los 135.000 y
202.000 años,21
aunque se ha generado un fuerte debate entre quienes consideran que
el material es producto de la mano del hombre22
y quienes creen que son geofactos,23
resultado de meros accidentes de la naturaleza. En
Old
Crow, en el extremo noroccidental de
Canadá,
se encontraron, un hueso de
bisonte con una marca de corte producida por humanos, que data
de hace 72 mil años, así como otros huesos con presuntas marcas de
corte, en un estrato datado en más de 300.000 años.24
Para Maria Beltrão y Rhoneds Aldora Perez, fue posible un
poblamiento humano en América anterior al H. sapiens, hace
más del 300 mil años durante la
glaciación illinoiense, realizado por alguna variante del H.
erectus, con una industria lítica de cantos y lascas.25
Sin embargo, no se han encontrado fósiles humanos ni aportado otras
pruebas que confirmen aquello.
¿América del Sur primero?
Uno de los elementos que ha llamado la atención
de algunos investigadores es la reiteración de sitios de gran
antigüedad en Sudamérica y la escasa cantidad de los mismos en
Norteamérica. El dato es llamativo, entre otras cosas, porque
Estados Unidos y Canadá han dedicado grandes recursos a investigar
los sitios arqueológicos, a diferencia de lo que sucede en el sur.
No es probable que los sitios más antiguos del norte hayan quedado
sin descubrir. El dato es llamativo porque, si América fue poblada
desde Siberia, los sitios más antiguos debieran hallarse en el
norte.26
Adicionalmente, algunos estudios han detectado
entre los paleoindios suramericanos y norteamericanos diferencias de
consideración en genes y
fenotipos: aquellos con rasgos más
australoides, estos con rasgos más
mongoloides. Estos elementos han causado una creciente adhesión
de algunos investigadores a la hipótesis de un poblamiento autónomo
de América del Sur, no proveniente de Norteamérica. Esta hipótesis
se relaciona estrechamente con la teoría del ingreso por la
Antártida desde
Australia.26
Otras teorías, otras rutas posibles propuestas
Otras teorías sugieren también otras rutas de
migración del hombre hacia América; éstas probables rutas alternas
son:
-
Península de Kamchatka (Siberia)-islas
Aleutianas (océano
Pacífico)-Península
de Alaska (Alaska)-Archipiélago
Alexander-Isla
de Vancouver. Procedencia asiática. Habrían utilizado
embarcaciones muy primitivas para el transporte y viaje.
-
Oceanía-Antártida-América
del Sur. También habrían utilizado balsas. El
antropólogo
portugués A.
Mendes Correia, quien sostuvo esta hipótesis en
1928,
descartó otras rutas de migración.
-
Melanesia-Polinesia-América.
También habrían utilizado balsas primitivas. El antropólogo
francés
Paul Rivet, quien planteó esta teoría en
1943,
dijo que el hombre americano es de origen multirracial, por lo
que no negaba otra ruta de inmigración. Esto fue contrario a los
planteamientos de Aleš Hrdlička y Mendes Correia, quienes
sostenían que la procedencia era de una sola raza.
-
Europa-Océano
Atlántico-América.
Remy Cottevieille-Giraudet documentó entre 1928 y 1931 la
hipótesis del origen europeo (Cro-Magnon)
de los "pieles rojas" (algonquinos).
En 1963, Emerson Greenman planteó la ruta hipotética de la
migración europea a América durante el paleolítico superior y el
origen europeo de los
beotucos de
Terranova. Bruce Bradley y Dennis Stanford replantearon en
1999 la existencia de esa migración basados en las similitudes
entre la industria lítica
solutrense, y la Cultura Clovis, refrendados en las
investigaciones de
ADN mitocondrial realizadas por
Michael Brown. La teoría, conocida como la Solución
solutrense, supone que antiguos habitantes de Europa
Occidental navegaron por el Atlántico de la era glacial,
desplazándose entre los hielos flotantes, de manera parecida a
la de los
esquimales, hasta alcanzar la costa occidental de
América del Norte.
-
En
1950,
el español radicado en Argentina
Salvador Canals Frau propuso la hipótesis de cuatro grandes
corrientes pobladoras: a pie por
Beringia, navegando en canoas por las
Islas Aleutianas, navegando a través del
océano Pacífico para desembarcar en
Mesoamérica y navegando a través del océano Pacífico para
desembarcar en
Sudamérica.27
-
Migración seguida de extinción: Bien podrían haber ocurrido
una o varias migraciones hace 40.000 años o aún más antiguas,
que hubieran dejado trazas aisladas de esta presencia, pero con
el resultado de que esos grupos se hubieran luego extinguido
antes o contemporáneamente a oleadas humanas posteriores.
Respecto de esta razonable hipótesis no existen confirmaciones
concluyentes, aunque ciertamente ello en cierto sentido
permitiría compatibilizar la diversidad de teorías hasta ahora
manejadas.
Algunas conclusiones provisionales
Más allá de los debates en marcha y la gran
cantidad de preguntas y contradicciones que se presentan en el
debate científico actual es posible realizar algunas conclusiones
precarias:
-
Es altamente probable que el hombre americano
primitivo proceda del continente asiático, especialmente de las
estepas siberianas o de la región del
Sudeste asiático. Las semejanzas entre grupos poblacionales
asiáticos de esas regiones y la mayoría de los aborígenes
americanos ha sido objeto de análisis: etnología, lingüística,
cosmología y el pico del continente se haya producido de norte a
sur. De todos modos el hecho de que las dataciones de máxima
antigüedad que cuentan con consenso de la comunidad científica,
Clovis (EEUU, 12.900-13.500 adP) y
Monte Verde (Chile, 12.500 adP), se encuentren
simultáneamente en
América del Norte y en el extremo sur de la
Patagonia impide sacar una conclusión definitiva sobre este
punto. Sin embargo, estas fechas son aún muy recientes frente a
otras fechas datadas en diversos lugares de América, que aún no
cuentan con el consenso de la comunidad científica. Habrá que
esperar que estos estudios se consoliden. Por ejemplo, entre las
numerosas cavernas del nordeste de
Brasil se encuentra una conocida como Toca do Boqueirāo
da
Pedra Furada, la cual cuenta con numerosas evidencias de
asentamiento primitivo como instrumentos líticos. Sin embargo,
se encontraron otros artefactos en
cuarzo que son datados de hace 40 mil años. Semejante
observación no es aceptada fácilmente por otros estudiosos que
dicen que los cuarzos difícilmente tienen formas definidas que
puedan ser consideradas manufactura y que no tiene sentido que
los supuestos habitantes de la caverna hubiesen preferido el
cuarzo a la piedra abundante del lugar. Las objeciones no restan
los misterios que abre Pedra Furada y las excavaciones
continúan. Pero aún más al sur, en
Chile,
las excavaciones de Tom Dillehay y otros muchos arqueólogos en
Monte Verde revelan restos de comida e instrumentos que se datan
de hace 12 mil e incluso 30 mil años. También Monte Verde es
contestado por muchos como una de las más antiguas evidencias
humanas en
América, pero son más contundentes que las que existen en el
hemisferio boreal del continente.28
-
Las culturas prehistóricas y las
civilizaciones de América se desarrollaron de manera aislada al
resto del planeta.
-
La
Revolución Neolítica americana es original y carece de toda
relación con la que se produjo en la
Mesopotamia asiática.
-
No existen pruebas serias de la llegada a
América de seres humanos luego de que se cerrara el
Puente de Beringia hace 11 mil años (Scott A. Elias6
), ni existen pruebas contundentes que permitan concluir que los
pueblos americanos tuvieron contactos con pueblos de otros
continentes. Está probado que en
982
los
vikingos comenzaron la exploración de
Groenlandia, pero su penetración en el continente no fue
significativa. Otras hipótesis, como la llegada de los
fenicios,
egipcios,
griegos,
hebreos,
chinos,
japoneses y
jowanes gracias a sus habilidades marítimas, siguen siendo
hipótesis de difícil demostración. Menos evidencia existe aún de
una eventual presencia de americanos en los demás continentes.
El
encuentro de dos mundos
Pasan 10 a 15 generaciones y los hombres
primitivos se asientan en territorio americano. Fueron estimulados
por los abundantes recursos que iban encontrando cuanto más tierras
conocían y, cuando el peregrinaje iba avanzando cada vez más al sur,
hallaban mejores condiciones climáticas y mayores facilidades para
la caza. Por otra parte, las condiciones en el "puente de Beringia"
habían cambiado. Se había hecho más
pantanoso, por lo que su aventura fue un viaje sin retorno. Fue
una épica acción de descubrimiento y conquista. Sin darse cuenta,
fueron los primeros seres humanos en pisar suelo del Nuevo Mundo.
Tiempo que duró el poblamiento
Al sur de
Chile
se han encontrado restos
fósiles
de
recolección y caza, de hace 7.000 años. Si se considera que el
poblamiento de América empezó hace 36.000 años y que su huella más
antigua en el extremo sur del continente data de hace 7.000 años, se
deduce que el poblamiento de América duró 29.000 años.
Ruta y cronología del primitivo poblamiento
Muchas bandas siguieron la ruta norte-sur, por el
lado occidental del continente, por las vertientes de las
cordilleras y los valles intramontanos. Se han encontrado huellas
humanas de avances en:
-
Topper (Carolina
del Sur,
Estados Unidos). Restos humanos fechados hacia el año 50.000
adP.
-
Pedra Furada (Piauí,
Brasil). Restos humanos fechados hacia el año 50.000 adP.
-
La Toca (Brasil). Restos humanos fechados hacia el año
45.000 adP.
-
American Falls (Estados Unidos). Restos fechados hacia el
año 43.000 antes del presente.
-
Cuenca del Valsequillo (México).
Huellas humanas fechadas hacia el año 40.000 antes del presente.29
30
31
-
Lewisville (Texas,
Estados Unidos), con fechas de 37.000 años antes del presente.
-
Monte Verde II (Puerto
Montt, Chile). Restos de 33.000 años.
-
El Cedral (SLP,
México). Restos humanos y artefactos líticos con una antigüedad
de 31 000 años.
-
Tlapacoya (Méx,
México). Navaja de
obsidiana de hace 21.000 años.
-
Meadowcroft Rockshelter (58 km de
Pittsburgh,
Estados Unidos) 16 a 19 mil años.
-
Paccaicasa (Ayacucho,
Perú).
Puntas de proyectil, raspadores, cuchillos; de 17.000 años,
aproximadamente. El antropólogo Mc Neish opina que estos
inmigrantes llegaron a los
Andes
peruanos hace 22.000 años.
-
Cavernas de Tulum (Tulum),
México). Cuatro esqueletos humanos, 14.500, 12.000 y 10.000
años.
-
El Muaco y
El Jobo (Venezuela).
Industria
lítica muy tosca, de 14.000 y 12.000 años.
-
El Guitarrero (Ancash,
Perú).
Industria lítica de lascas, una punta de proyectil y un
cuchillo; ambas bifaciales, de hace 13.000 años.
-
Piedra Museo (Santa
Cruz,
Argentina). Restos de 13.000 años.
-
Mujer del Peñón (Peñón
de los Baños, México). Restos de 13.000 años.
-
Monte Verde I (Puerto Montt, Chile). Restos de 12.500 años.
-
El Abra (Zipaquirá,
Colombia). Instrumentos líticos, asociados con huesos de
animales y fragmentos de carbón vegetal de 12.400 años.
-
Chivateros (Lima,
Perú). Industria lítica para labores de recolección, de hace
12.000 años.
-
Los Toldos (Santa Cruz,
Argentina). Restos de caza y recolección de hace 12.000
años.
-
Lapa Vermelha (Brasil)
cráneo y esqueleto de
Luzia,
de hace 11.400 años.32
-
Gruta Pedra Pintada (Pará,
Brasil). Pinturas rupestres e
industria lítica fechadas hacia el año 11.310 adP.33
-
Clovis. Restos de caza y recolección de hace 11.050 años.34
-
Paiján (La
Libertad, Perú). Esqueletos humanos de hace 11.000 años.
-
Las Vegas.
Península de Santa Elena.
Ecuador. Cementerio con 200 enterramientos diferentes
fechados en el 10.000 a. C. y vestigios del cultivo del zapallo
en el 7.000 a. C.
-
Lauricocha (Huánuco,
Perú). Industria lítica, fósiles de animales, plantas y
esqueletos humanos y
pinturas rupestres de hace 10.000 años.
-
Toquepala (Tacna,
Perú). Pinturas rupestres de hace 9.000 años.
-
Lagoa Santa (Brasil). Restos fósiles de hace 8.000 años.
-
Cueva de las Manos (Santa Cruz, Argentina). Pinturas
rupestres de hace 7.730 años.
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Cueva Fell (Tierra
del Fuego, Chile). Restos de hace 7.000 años.
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años.
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Bibliografía
Teoría del poblamiento
tardío
La teoría del poblamiento tardío,
Teoría Clovis o Consenso Clovis, es la teoría
sobre el
poblamiento de América que predominó desde mediados
hasta la última década del siglo XX. Sostiene que
aproximadamente
13.500 años adP, un pequeño grupo de seres humanos
procedente de
Siberia, ingresaron al continente americano por el
estrecho de Bering hacia
Alaska en el período en que bajó el nivel de las aguas
durante la
era de hielo, y después marcharon hacia el sur a través
de un corredor libre de hielo al este de las
Montañas Rocosas, el valle del
río Mackenzie, en la zona oeste de la actual
Canadá, a medida que el glaciar retrocedía, para
constituir la
Cultura Clovis, de los cuales a su vez descienden todas
las demás
pueblos originarios de América. La base de la teoría del
poblamiento tardío son los yacimientos arqueológicos
descubiertos en
1929 que constituyen la bien estudiada Cultura Clovis y
su llamativo diseño de las puntas de lanza (punta
Clovis).
Científicos que sustentan la teoría
La característica punta
Clovis.
La teoría del poblamiento tardío está
sostenida mayoritariamente por arqueólogos norteamericanos,
entre ellos:
Debate Clovis vs. pre-Clovis:
Actualmente la teoría del poblamiento
tardío (Clovis) ha sido puesta seriamente en cuestión por
una serie de hallazgos y estudios arqueológicos,
linguísticos y genéticos que están produciendo creciente
evidencia sobre presencia humana en América muy anterior.
Estos estudios, que pueden ser definidos como
teoría del poblamiento temprano o pre-Clovis, no solo
están cuestionando la fecha de llegada de los primeros seres
humanos, sino con ella, el origen y las rutas utilizadas
para llegar y para extenderse por el continente.
El cuestionamiento a la teoría del
poblamiento tardío ha generado un estruendoso, apasionante y
apasionado debate, en la comunidad científica y los medios
de comunicación especializados, que suele llegar hasta los
agravios.
Los sitios arqueológicos datados antes de
13 mil años adC. tienen muy poca aceptación en la comunidad
científica internacional, y principalmente en los
científicos norteamericanos seguidores de
Aleš Hrdlička. La mayoría de arqueólogos, entre ellos el
reconocido
Thomas Lynch de la Universidad de Cornell, han
cuestionado la seriedad de todos los sitios pre-Clovis.
Vista general de la
cueva de
Pedra Furada, en Brasil. Aquí se han
encontrado restos humanos fechados en
32.000 años adp.
La teoría del poblamiento
temprano, o teoría preclovis, es en
realidad una serie de estudios y hallazgos
arqueológicos, lingüísticos y genéticos
relativamente recientes, que cuestionan la clásica
teoría del poblamiento tardío del
continente americano basada en la
cultura clovis, y han generado un sonoro debate
internacional sobre el tema.
En rigor no se trata de una
teoría, pues los científicos involucrados no tienen
una posición común sobre el
origen del hombre en América, ni sus resultados
parecen conducir linealmente a una respuesta
coincidente. Pero todos ellos tienen en común el
hecho de que son incompatibles con la fecha más
antigua propuesta por la teoría del poblamiento
tardío (clovis): entre 12.000 y 14.000 años adp.
Rutas migratorias de
los haplogrupos A, B, C, D y X.
La teoría clásica sobre el
poblamiento de América, sostiene que aproximadamente
hace 13.000 años adp un pequeño grupo de seres
humanos procedente de
Siberia había ingresado al continente americano
por el
Puente de Beringia hacia
Alaska en el período de la
era de hielo, y después marcharon hacia el sur a
través de un corredor libre de hielo al este de las
Montañas Rocosas, el valle del
río Mackenzie, en la zona oeste de la actual
Canadá, a medida que el glaciar retrocedía, para
constituir la
cultura clovis, en el actual territorio de
Nuevo México (Estados
Unidos), de la cual a su vez descienden todas
las demás
culturas originarias americanas. La base de la
teoría del poblamiento tardío son los yacimientos
arqueológicos excavados desde la década de
1930 que constituyen la bien estudiada cultura
clovis y su llamativo diseño de las puntas de lanza
(punta
clovis).
Cultura clovis
Hasta los recientes hallazgos que
cuestionan la teoría del poblamiento tardío, era
inusual que los arqueólogos cavaran más hondo en
búsqueda de señales humanas. Puede considerarse que
fue
Alex Krieger el precursor de la teoría del
poblamiento temprano, al proponer desde
1956 y documentar en
1964 un "estadio prepuntas de proyectil" (American
Falls,
Valsequillos,
Muaco) anterior al "estadio paleoindio" (Clovis,
Folsom,
Sandía). La cultura clovis (también cultura
llano) fue considerada a mediados del siglo XX como
la más antigua cultura indígena en América, con una
antigüedad de 13.500 años, en los últimos años de la
última glaciación (era de hielo). Los
descubrimientos sobre esta cultura sostuvieron
durante la mayor parte de la segunda mitad del siglo
XX, lo que se conoce como el Consenso Clovis,
fundamento de la teoría del poblamiento tardío del
continente americano. A partir de las dos últimas
décadas del siglo XX, nuevas investigaciones
científicas cuestionaron las conclusiones del
Consenso Clovis, sosteniendo la existencia de
culturas paleoamericanas mucho más antiguas.
Teoría del poblamiento temprano y los análisis
genéticos
Con relación a la teoría del
poblamiento temprano y la llegada de los ancestros
de todos los pueblos nativos de América que
presentan descendientes actuales; los estudios
generales a nivel genético permitirían la
posibilidad de poblamientos de sus ancestros a
partir de fechas menores a los 70.000 años. Esto ya
que el análisis
genético del
cromosoma Y derivados de muy recientes
investigaciones indica un antepasado masculino común
de origen africano (conocido como
Adán cromosomal-Y) para todos los humanos
actuales; y sugiere que habría nacido hace alrededor
de 70.000 años.1
En este sentido, el análisis
genético no podría descartar la llegada de otros
posibles grupos humanos más antiguos que no
presenten descendientes masculinos actuales; ya que
el
homo sapiens habría aparecido entre 300.000 a
130.000 años.2
Sin embargo el poblamiento de América por estos
grupos más antiguos en fechas anteriores a
70.000 años debería ser realmente muy poco probable;
ya que sólo en el oeste de Asia se han encontrado
fósiles más antiguos a la fecha genéticamente
limitante de 70.000 años fuera de África. (Estos
restos son atribuibles a tempranos homo sapiens y
presentan una antigüedad de 90.000 años, pero su
real relación con los humanos modernos aún es
discutida).3
Igualmente un desplazamiento directo de África a
América de estos grupos se cree que sería
técnicamente improbable de acuerdo al nivel de
desarrollo cultural actualmente conocido de estos
grupos humanos que existieron en África.
Cromosoma Y amerindio
Aunque como exponen los
genetistas argentinos Néstor Bianchi y Verónica
Martínez, «los análisis de herencia uniparental en
comunidades indígenas sudamericanas evidenciaron que
cerca del 90% de los amerindios actuales derivan de
un único linaje paterno fundador que colonizó
América desde Asia a través de Beringia hace unos
22.000 años»4
y estos resultados concuerdan con la teoría
«Out-of-Beringia» (fuera de Beringia) propuesta por
Bonatto y Salzano (1997); es muy importante resaltar
que se encuentran otros linajes paternos entre los
amerindios, lo cual puede ser el resultado de
diferentes corrientes migratorias y es compatible
con el poblamiento temprano del continente.
El
haplogrupo Q3 (variantes M243, M3 y M19) es el
dominante, junto con la variante que lo precede,
M242 de Q. Sin embargo se encuentran otros
haplogrupos más antiguos, como
P (M45), anterior a la separación entre los
antepasados de los amerindios y los de la mayoría de
los europeos, mayoritario entre los
yanomami y los
cheyenes y muy frecuente en otros grupos. El
haplogrupo F (M89) ha sido encontrado en algunas
etnias como los
seminola. También está presente entre los
amerindios otro haplogrupo aún más antiguo, el
DE YAP, originado antes de la salida de África.
ADN
mitocondrial
Los estudios genéticos sobre el
ADN mitocondrial (ADNmt)
sobre la actual población de indígenas americanos
han mostrado consistentemente similitudes entre los
indígenas americanos y las recientes poblaciones de
Asia y
Siberia.5
La antigüedad de las variantes americanas de los
haplogrupos A, C y D ha sido estimada entre los
35.000 y 20.000 años antes del presente.6
Para el haplogrupo B algunos estudios obtienen
cifras menores, por lo que se ha propuesto la
hipótesis de migraciones diferenciadas.
La distribución de los haplotipos
A, B, C y D en las Américas no es uniforme.7
En el sur de Suramérica predominan
C y
D, por lo que varios expertos sostienen la
hipótesis de que eran los característicos de las
primeras migraciones. En cambio
B es muy común al noroccidente de Suramérica,
Centroamérica y el suroccidente de Norteamérica, lo
que sugiere una migración diferenciada por la costa
del
Pacífico. El haplotipo
A parece ser el último en arribar a América,
mayoritario entre los
esquimales y na-dene, se encuentra en toda
Norteamérica y Centroamérica y en el norte de
Suramérica, hasta la
Amazonia, donde es minoritario y donde en
cambio, D alcanza frecuencias altas. D está casi
ausente en Centroamérica y sólo es frecuente en la
parte norte de Norteamérica, la Amazonia y
especialmente en el sur de Suramérica, lo que
sugiere que fue portado por las primeras migraciones
y por la última (esquimal), pero no por migraciones
antiguas con predominio de B ni por otras
intermedias con predominio de A.
Haplogrupo X
Una reciente investigación
genética reveló que los actuales indígenas
americanos además presentaban un linaje mitocondrial
llamado «haplogrupo
X», que podría indicar un origen
europeo.8
5 Para este linaje, el análisis del ADN
mitocondrial también ha entregado pruebas que para
algunos expertos apoyarían un poblamiento temprano;
indicando la posible llegada de una población a
costas orientales de Norteamérica hace alrededor de
15.000 años.9
Este análisis da fundamento a la teoría del
antropólogo estadounidense
Bruce Bradley y el arqueólogo del
Smithsonian Institute,
Dennis Stanford, que plantearon en 1999 la
existencia de una remota inmigración europea a
América, además de las migraciones asiáticas y que
se basa en las similitudes entre la industria lítica
solutrense, y la
cultura clovis.10
Sin embargo Miroslava V. Derenko
e Ilia A. Zakharov señalan que el hallazgo del
haplogrupo X en pobladores de las montañas de
Altai al sur de
Siberia, no puede explicarse a partir de
presencia europea reciente y el estudio de las
secuencias de ADN muestra que la variante X de Altai
es muy antigua y concuerda con la predominancia en
la región de los otros cuatro haplotipos
característicos de los nativos americanos (A, B, C y
D). La separación de la variante de X americana se
produjo en el
paleolítico y no procede de ninguna de las
variantes europeas conocidas, sino que se relaciona
con una encontrada en
Irán.
Casos
preclovis
Actualmente existen una cantidad
de importantes sitios arqueológicos en los que
científicos de todo el mundo están generando
hallazgos y pruebas que resultan incompatibles con
la
teoría del poblamiento tardío (clovis)
y evidencian un poblamiento temprano del continente
americano.
Los más sólidos son los
siguientes:
Topper
-
Ubicación: a lo largo del Río
Savannah, en el
Condado de Allendale,
Carolina del Sur,
Estados Unidos.
-
Antigüedad humana detectada:
entre
50.000 años adp y
37.000 años adp.
-
Científicos:
Albert Goodyear
-
Observaciones: La antigüedad
planteada cuestiona también la teoría de
poblamiento original por el
puente de Beringia.
Pedra Furada
-
Ubicación: al este de
Piauí,
Brasil.
-
Antigüedad humana detectada:
entre 32.000 y 100.000 años adp.
-
Fósiles humanos: un cráneo
incompleto y 29 dientes, en sedimentos que,
según el método de
termoluminiscencia, datan de hace
14.100 años y según el método de luminiscencia
óptica, de hace 24.000 años.11
-
Científicos:
Niède Guidon,
Guaciara dos Santos
-
Observaciones: la antigüedad
planteada cuestiona todas las teorías, incluso
las de la salida del Hombre de África y las
rutas migratorias asiáticas. Abre la hipótesis
de un poblamiento original de Sudamérica
directamente de África, pero este no debería ser
posible por ancestros de los hombres modernos;
ya que como se mencionó anteriormente los
hombres modernos, genéticamente indican un
antepasado común masculino de origen africano
menor a 70.000 años. Todo esto hace que la fecha
de 100.000 años adp sea cuestionada.
Cuenca del Valsequillo
-
Ubicación: cuenca del río
Valsequillo, en
Puebla (México).
-
Antigüedad humana detectada:
40.000 años adp.
-
Científicos:
Silvia Gonzalez12
13
14
-
Observaciones: la antigüedad
planteada cuestiona la teoría Clovis.
Monte Verde
-
Ubicación: sudoeste de
Puerto Montt,
Chile.
-
Antigüedad humana detectada:
12.500 años adp en Monte Verde II;
33.000 años adp en Monte Verde I.
-
Científicos:
Tom Dillehay,
Mario Pino
-
Observaciones: es el sitio
preclovis más reconocido en la actualidad
(2006). En 1997 visitó Monte Verde una
delegación de los más importantes investigadores
del mundo, entre los que se encontraba Calbot
Vance Haynes, el más importante defensor de la
teoría del poblamiento tardío. La delegación
concluyó que Monte Verde I es real. Por su
antigüedad, su ubicación en el otro extremo del
continente, y la ausencia de similitudes con la
cultura clovis, el reconocimiento de Monte Verde
significó el fin del Consenso Clovis.
Meadowcroft Rockshelter
-
Ubicación: 58 kilómetros al
sudeste de
Pittsburgh,
Estados Unidos.
-
Antigüedad humana detectada:
15.000 años adp y posiblemente hasta
19.000 años adp.
-
Científicos:
James M. Adovasio
-
Observaciones: junto con
Topper señala antiguo poblamiento preclovis
en América del Norte.
Cavernas de Tulum
-
Ubicación: sistema de cuevas
sumergidas y ríos subterráneos en la zona de
Tulum, estado de
Quintana Roo,
península de Yucatán,
México.
-
Antigüedad humana detectada:
14.500 años adp.
-
Científicos:
Carmen Rojas Sandoval,
Arturo González Alejandro Terrazas Martha
Benavente
-
Observaciones: el esqueleto
más antiguo, fechado por C14, fue
encontrado en la cueva de Naharon, a 368 metros
de la entrada y 22,6 m de profundidad;
correspondía a una mujer, de 1,41 m de estatura.
Al momento de su muerte pudo haber tenido entre
20 y 30 años de edad y pesado 53 kg.
Otros dos esqueletos encontrados en otras
cuevas, tienen entre 12.000 y 10.000 años.15
Taima Taima
-
Ubicación: 20 kilómetros al
este de
Coro, en el
estado Falcón (Venezuela).
-
Antigüedad humana detectada:
14.000 años.
-
Científicos:
Josep María Cruxent, Alan Bryan, Rodolfo
Casamiquela, Ruth Gruhn y Claudio Ochsenius.
-
Observaciones: señala antiguo
poblamiento preclovis en América del Sur.
Piedra Museo
-
Ubicación: a 250
km de Pico Truncado,
Santa Cruz,
Argentina.
-
Antigüedad humana detectada:
casi 13.000 años adp.
-
Científicos:
Laura Miotti
-
Observaciones: Se vincula con
los sitios arqueológicos en el sur de América (Monte
Verde,
Los Toldos,
Cueva de las Manos) y abre la hipótesis de
un poblamiento original de América en el sur, y
proveniente de Australia, vía la Antártida
(teoría
Mendes Correa).
Mujer del Peñón
-
Ubicación:
Peñón de los Baños en la
Ciudad de México.
-
Antigüedad humana detectada:
13.000 años.
-
Científicos:
Silvia Gonzalez
-
Observaciones: el resultado
absoluto obtenido de la
datación por radiocarbono del cráneo,
mediante espectrometría de masas con acelerador,
fue de 10.755 años, pero con la calibración
arrojó una edad cronológica de 12.700 años.16
Paisley Caves
-
Ubicación: Paisley Five Mile
Point Caves, Oregon
-
Antigüedad humana detectada:
12.300 años adp
-
Científicos: M. Thomas P.
Gilbert, Dennis L. Jenkins, Anders Götherstrom,
Nuria Naveran, Juan J. Sanchez, Michael
Hofreiter, Philip Francis Thomsen, Jonas
Binladen, Thomas F. G. Higham, Robert M. Yohe,
Robert Parr, Linda Scott Cummings, Eske
Willerslev.
-
Observaciones: Se encontraron
coprolitos de origen humano que datan de
12.300 años
14C AP. Fue recuperado
ADN mitocondrial humano de los coprolitos,
correspondiente a los haplogrupos
A2 y
B2 propios de los
nativos americanos. Las fechas estimadas
para los los coprolitos son aproximadamente
mil años anteriores a las fechas actualmente
aceptadas para el complejo de clovis.17
Lagoa Santa
-
Ubicación: Estado de
Minas Gerais (Brasil).
-
Antigüedad humana detectada:
12.000 años adp
-
Científicos:
Peter Wilhelm Lund (1843), F. Lacerda y R.
Peixoto (1876), Sören Hansen (1888),
Annette Laming-Emperaire (1970), Walter
Neves (1999).
-
Observaciones: en
Lapa Vermelha se encontraron los huesos
humanos más antiguos fechados en las Américas
(11.400 años adp para el cráneo
Luzía).18
Los cráneos se caracterizan por acusada
dolicocefalia y otros rasgos que recuerdan a
los
melanesios y a los habitantes del sureste de
Asia.
Las Vegas
-
Ubicación: Península de
Santa Elena,
Ecuador.
-
Antigüedad humana detectada:
10.000 años adp.
-
Científicos: Karen Stother,
Donald Latharp.
-
Observaciones: En el sitio
denominado Las Vegas se encontró una necrópolis
con aproximadamente 200 enterramientos humanos,
entre primarios y secundarios. De todos, el más
famoso es el conocido como "Los Amantes de
Sumpa", una pareja hombre-mujer que fue
enterrada en posición de abrazo. Unas enormes
piedras fueron colocadas en la tumba como
símbolo de protección contra los malos
espíritus, así como también se descubrió algunos
esqueletos cuyos huesos fueron pintados con el
pigmento extraído del mineral llamado ocre.
También en este sitio los arqueólogos
encontraron restos de fitolitos de maíz y de
cultivo de calabaza datados en 7.000 a.C.
Practicaron la horticultura y complementaron su
dieta con los recursos de los manglares que en
ese entonces rodeaban el golfo de Guayaquil.
Otros sitios tempranos
-
-
Cueva del Pendejo (Nuevo
México, EE. UU.). Hueso con señas de uso
humano datados en 51.000 y 32.000 años,
lezna en un estrato de 36.000 años adp y
cabellos humanos datados entre 12.000 y
20.000 adp.
-
Montalvânia,
Minas Gerais, Brasil,
calcitas que recubren grabados datadas
en 50.000 adp.19
-
El Cedral (SLP,
México). Restos humanos y artefactos
líticos con una antigüedad de 31.000 años.
-
Tlapacoya (Méx,
México). Navaja de
obsidiana de hace 21.000 años.
-
Paccaicasa (Ayacucho,
Perú). Puntas de proyectil, raspadores,
cuchillos; de 17.000 años,
aproximadamente. El antropólogo Mc Neish
opina que estos inmigrantes llegaron a los
Andes
peruanos hace 22.000 años.
-
Cactus Hill,
Virginia. lascas de piedra, puntas de
proyectil y raspadores con dataciones entre
15.070 y 19.700 adp.
-
Wilson Butte Cave (sur de
Idaho). herramientas de piedra asociadas
con huesos fechados 14.500 años adp.
-
Calico,
California, herramientas bifaciales que
datan de hace 14.400 años.
-
Muaco y
El Jobo (Venezuela).
Industria
lítica muy tosca, de 14.000 y
12.000 años.
-
El Guitarrero (Ancash,
Perú). Industria lítica de lascas, una
punta de proyectil y un cuchillo; ambas
bifaciales, de hace 13.000 años.
-
El Abra (Sabana
de Bogotá,
Colombia). Tajadores, diferentes tipos
de raspadores (laterales, terminales
discoidales, convexos), cuchillas elaboradas
sobre lascas, así como raederas, que datan
de hace 12.400 años.
-
Chivateros (Lima,
Perú). Industria lítica para labores de
recolección, de hace 12.000 años.
-
Los Toldos (Santa Cruz),
Argentina),
Argentina). Restos de caza y recolección
de hace 12.000 años.
-
Tibitó (Sabana
de Bogotá,
Colombia). Instrumentos de corte,
raspadores laterales, un raspador aquillado
y artefactos de hueso y asta que se
interpretan como cuchillos y perforadores,
de hace 11.740 años.
-
Gruta Pedra Pintada (Pará,
Amazonia,
Brasil). Diversas herramientas asociadas
a restos animales, pesca y recolección de
frutos Las puntas encontradas están pulidas
en forma triangular, no aflautada como las
hechas por los cazadores clovis. Cuevas
decoradas con figuras geométricas e imágenes
antropomorfas. 11.110 años adp.
-
Paiján (La
Libertad,
Perú).
Esqueletos humanos de hace 11.000 años.
Sitios posteriores
-
-
Lauricocha (Huánuco,
Perú). Industria lítica, fósiles de
animales,
plantas y esqueletos humanos y
pinturas rupestres de hace 10.000 años.
-
Kennewick A orillas del
río Columbia en el estado de
Washington. Cráneo y esqueleto datados
en 9.600 años adp. Con algunos rasgos
caucasoides, los científicos han determinado
sin embargo, que las medidas craneales se
acercan mucho a los
ainu de las islas del norte del
Japón y que otros rasgos del
hombre de Kennewick se parecen más a los
habitantes del sur de Asia y Polinesia que a
los de los europeos o los de otros nativos
americanos.
-
Toquepala (Tacna,
Perú). Pinturas rupestres de hace
9.000 años.
-
Cueva de las Manos (Santa Cruz,
Argentina). Pinturas rupestres del
7730 a. C.
-
Cueva Fell (Estancia Brazo Norte,
Magallanes, Chile). Restos de hace
11.000 años.
-
Intihuasi (Argentina).
Restos precerámicos de hace 6.000 años
Implicaciones
La teoría del poblamiento
temprano parece probada actualmente por muy diversos
datos empíricos y significa un cuestionamiento
definitivo, tanto a la hipótesis de la migración
única fundadora de los pueblos amerindios, como a la
idea según la cual la entrada de poblaciones humanas
al continente se produjo únicamente después del año
14.000 adp.
La ruta
Si las migraciones
paleoamericanas fueron todas por el paso de Bering
¿cómo es posible que los fechados del sur sean más
antiguos que los del norte? La respuesta en la que
se trabaja actualmente es una posible migración
circumpacífica norte-sur, formulada por Bryan (1978)
y Fladmark (1979), que aclará el por qué los mayores
fechados (Monte Verde, 13 000; Lagoa Santa, 12 000;
Cuenca de México, 12 700) son tan antiguos, y
rechaza definitivamente de la hipótesis «Clovis the
First» (‘clovis los primeros’) sin necesidad de
negar la dirección mayoritariamente aceptada. Los
primeros paleoamericanos pudieron haber salido de
puntos como las
islas Aleutianas o la península de
Chukotka o, aún más al sur, como la
península de Kamchatka, durante la transición
pleistoceno-holocénica, circunnavegando la costa
pacífica de América desde el norte, y para luego
llegar al continente en una o varias entradas
sucesivas, aprovechando accidentes naturales
situados en latitudes ya libres de barreras de
hielo, como la cuenca de México (dando sentido de
existencia a los enigmáticos paleoamericanos de Baja
California), lo que explicarían los fechados
paleoamericanos mayores de 12.000 años. De ahí
pudieron haberse desplazado hacia el norte y noreste
y hacia el sur, originando las poblaciones
cazadoras-recolectoras suramericanas.
Otras hipótesis, como la
existencia durante la última glaciación de un
«corredor libre de hielo»,20
la llegada a América atravesando el Pacífico desde
Melanesia21
o desde
Australia por el borde de los hielos de la
Antártida,22
o desde
Europa y
Groenlandia bordeando el
Atlántico,23
no pueden ser descartadas, pero de todos modos, por
el momento, la ruta circumpacífica parece la
hipótesis más probable para explicar el poblamiento
temprano.
La fecha
La fecha de deshielo al finalizar
la última glaciación, es de 14.000 años antes del
presente, que se fijaba como tope para el comienzo
de la dispersión amerindia desde
Alaska. Ahora la antigüedad prevista para la
primera migración paleoamericana ascendería por lo
menos a 15.000 años (Hubbe et al., 2003) hasta
25.000 e inclusive 40.000 años antes del presente.5
Estudios lingüísticos
Greenberg24
formuló la hipotesis de los tres troncos
lingüísticos en la América precolombina: esquimal,
nadené y amerindio, correspondientes con tres
grandes migraciones. Esta hipótesis puede
conciliarse con la teoría del poblamiento tardío: la
migración amerindia habría sido la primera y sería
testimoniada por la cultura de Clovis. Sin embargo
no ha podido probarse el origen único de todas las
lenguas amerindias y aunque se han agrupado con
seguridad varias familias, otras parecen muy
divergentes y provenir de separaciones anteriores a
la llegada de la especie humana a América. Las
investigaciones actuales exploran las afinidades
estructurales profundas entre idiomas
indo-americanos e idiomas asiáticos. Desenredar la
historia lingüística del nuevo mundo, plantea un
sistema de problemas altamente complejo que estará
bajo investigación durante los años por venir.5
Argumentos multidisciplinarios
La evidencia arqueológica muestra
que los paleoamericanos eran física y culturalmente
diferentes de los amerindios. Debe rescatarse la
diferenciación que diversos autores, aún basándose
en un criterio tipológico, realizan entre un
componente no mongoloide, de cráneo dolicoide,
similar al de los tasmanianos, australianos,
melanesios o sudafricanos, y un tipo mongolizado, de
estatura media y braquicéfalo, porque pueden
constituir una base para la diferenciación propuesta
actualmente de dos componentes poblacionales
(paleoamericano y amerindio)25
La ruta costera de migración está
ganando cada vez más aceptación, como vía
complementaria del puente entre Siberia y Alaska. La
evidencia que emerge sugiere que gente con botes se
movió a lo largo de la costa pacífica en Alaska y el
noroccidente del Canadá hasta Perú y a Chile desde
hace 12.500 años y quizás mucho antes.
Investigaciones arqueológicas en Australia,
Melanesia, y Japón indican que los botes estaban en
uso allí en época tan lejana como hace 25.000 a
40.000 años. Las rutas de mar habrían proporcionado
recursos alimenticios abundantes y tal vez un
movimiento más fácil y rápido que las rutas
terrestres. Muchas áreas costeras estuvieron libres
de hielo en este tiempo. Sin embargo, muchos sitios
costeros potenciales están ahora sumergidos lo cual
hace la investigación difícil.5
El estudio de los haplogrupos del
ADN mitocondrial y del cromosoma Y, en Siberia y
Asia central, ha permitido hacerse una imagen de las
migraciones interasiáticas que precedieron a la
salida hacia América. La ausencia en Siberia del
haplotipo B de ADNmt y su presencia en América,
refuerza la hipótesis de migraciones
circumpacíficas. Los haplotipos A y X tienen un
origen común en la región del
Caspio, mientras que C originario de Asia
central y D de Asia oriental, tienen antepasados
comunes en el sur de Asia y su paso conjunto y
exclusivo a América durante una eventual primera
migración, permitiría explicar las características
físicas de los cráneos más antiguos. A, C y D
confluyen hoy en Siberia. En Asia central están
todos los haplotipos de ADNmt que se encuentran en
América, por lo cual se piensa que esta región fue
el crisol de las migraciones hacia América.
En cuanto a los haplotipos del
cromosoma Y, la presenecia frecuente del haplotipo P
entre los
yanomami de la Amazonia y los
ket del
río Yenisei (en Siberia) y su registro en
porcentajes menores en otros pueblos indígenas de
América y entre pueblos asiáticos o el hecho de que
cerca del 25% de los
chukchi de Siberia registren el haplotipo Q3
mayoritario entre los amerindios, un porcentaje
mayor que entre los esquimales (14%), no solamente
refuerza los datos sobre el origen de los primeros
americanos, sino las hipótesis sobre rutas,
migraciones diferenciadas y posibles flujos de
regreso a Asia.
En resumen, los científicos
conjugan evidencia arqueológica, genética,
morfológica y lingüística al determinar quiénes eran
los primeros americanos, cuando llegaron a América y
qué sucedió posteriormente. Los nuevos
descubrimientos en un campo de estudio pueden causar
reinterpretaciones de la evidencia no solamente del
mismo campo sino también de otros campos. No hay
duda en que los descubrimientos y análisis futuros
verterán más luz en el cuadro cambiante de la
prehistoria del mundo.5
Científicos que defienden la teoría del poblamiento
temprano
-
Tom Dillehay: Monte Verde
-
Mario Pino: Monte Verde
-
James Adovasio: Meadowcroft
Rockshelter
-
Laura Miotti: Piedra Museo
-
Albert Goodyear: Topper
-
Niède Guidon: Pedra Furada
-
Guaciara dos Santos: Pedra
Furada
-
José María Cruxent: Taima
Taima
-
Gonzalo Correal: El Abra
-
Walter Alves Neves: Lapa
Vermelha
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1928 y 1931 la hipótesis del origen europeo (cromañón)
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Emerson Greenman en 1963 planteó la ruta
hipotética de la migración europea a América
durante el paleolítico superior y el origen
europeo de los
beotucos de Terranova. Bruce Bradley y
Dennis Stanford replantearon en 1999 la
existencia de esa migración basados en las
similitudes entre la industria lítica solutrense
y la de la cultura clovis, refrendados en las
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