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Manuel Bonilla

 

 

Miguel R. Dávila

 

Alberto Membreño

 

 

Primera página de la partitura del himno nacional de Honduras

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 
Del Himno Nacional,
su historia y otros datos.

 

 

En el año de 1904, el presidente Manuel Bonilla convoca a un concurso para la elaboración de la letra del Himno Nacional de Honduras. El ganador del concurso fue Augusto C. Coello con su poema intitulado “Canto a Honduras”. Posteriormente, se le solicita al músico alemán Carlos Härtling para que componga la música que acompañaría el poema.

El 5 de Abril de 1910, el gobierno del Dr. Miguel R. Dávila abrió un concurso para que se escriba la letra y música del Himno Nacional Hondureño; se presentaron diez trabajos ninguno de los cuáles mereció la aprobación del Jurado nombrado por el Poder Público. El concurso fue declarado desierto.

El 15 de Noviembre de 1915, el Presidente Constitucional Alberto Membreño mediante decreto número 42 declaró Himno Nacional de la República de Honduras, el de la Letra de don Augusto C. Coello Ramos y Música de don Carlos Härtling. Publicado en la Gaceta número 4,529 del 16 de Enero de 1916. Del mismo, años más tarde el Lic. Gualberto Cantarero Palacios escribió una explicación que fue publicada en el "Boletín Militar" No. 3, correspondiente a diciembre de 1951. Posteriormente el gobierno de Honduras, estableció que para optar al título de formación secundaria debía presentarse un examen general sobre el Himno Nacional de Honduras.

HIMNO en términos generales es la expresión poética y/o musical solemne adoptada como símbolo de una nación El Himno Nacional es el canto oficial de todos los hondureños y nos expresa un sentimiento colectivo de amor, gratitud, lealtad y respeto en aras de los más caros intereses nacionales.

Literariamente está compuesto de ocho estrofas un coro y siete solos cada estrofa formada por ocho versos decasílabos, siendo su total 64 versos, musicalmente está en Si Mayor a tiempo o ritmo marcial de 4/4 con anacrusa de un tiempo iniciando con su nota dominante. El coro posee un movimiento musical al que se le llama ALLEGRO que quiere decir alegre, airoso, marcial y expresivo; mientras el solo posee un movimiento musical que se le llama ANDANTE y quiere decir lento, pasivo, moderado. ¿En qué tiempo del compás se empieza a cantar el Himno Nacional? Al cuarto tiempo del compás y se le llama anacrusa.

Al dirigirlo, debe Debemos marcarlo siguiendo cuatro movimientos así: Primer movimiento (tiempo 1) hacia abajo, segundo movimiento (tiempo 2) hacia la izquierda o adentro, tercer movimiento (tiempo 3) hacia la derecha o afuera y el cuarto movimiento (tiempo) hacia arriba; formando una cruz imaginaria.

El autor de la letra de nuestro Himno Nacional Es el poeta Augusto Constantino Coello Estévez, nacido en la ciudad de Tegucigalpa un 1ro de septiembre de 1883, y fallecido en la ciudad de San Salvador el 8 de septiembre de 1941. El autor de la música del Himno Nacional es el maestro Carlos Hartling, nacido un 2 de septiembre de 1869 en el pequeño poblado de Schlotheim, Erfurt: capital del estado de Turingia, Alemania Federal y fallecido en la ciudad de Santa Tecla, El Salvador un 13 de agosto de 1920.

Antes de que se oficializara el Himno Nacional se cantaban varios Himnos entre los siguientes:

  "La Granadera" del Dr. Rómulo E. Durón, que aún se canta al final de actos oficiales y se cataloga  como himno centroamericano
  "Himno Marcial" de José Antonio Domínguez
  "Una Salva Hondureños" de autor desconocido,
  "Himno Nacional" del poeta Valentín Durón,
  "Himno Hondureño" de Félix A. Tejeda, etc.

¿Qué nos relata nuestro Himno Nacional históricamente? Dentro del orden cronológico nos relata la historia de nuestra patria, desde el año de 1502 a 1821. Describe el orden cronológico de los principales hechos y fenómenos históricos, comenzando con un breve esbozo de la existencia prehispánica y terminando con la organización del Estado libre, soberano e independiente. Los sucesos del período prehispánico en la historia de Honduras se omitieron porque en esa época se desconocía la información académica pertinente, los posteriores por ser una historia muy reciente; de allí que en el himno no se hable nada de Morazán o Valle. Por otra parte la primer historia oficial de Honduras, escrita por Robustiano Vera, solamente enseñaba sobre el período colonial y la independencia, lo que se ve reflejado lógicamente en la letra de nuestro himno escrita en 1904.

En Tegucigalpa: se cantó por primera vez en la escuela "Guadalupe Reyes" un 15 de Septiembre de 1904. En Comayagüela: se cantó por primera vez en la escuela de niñas hoy República de Argentina dirigida en aquella ocasión por la profesora Mercedes Valle de Zúniga. Oficialmente se cantó por primera vez en la Escuela Normal de Señoritas de Comayagüela, con la solemnidad de un Himno Nacional legalmente reconocido.

Son cuatro los aspectos que contiene nuestro Himno nacional: el primero es Histórico, el segundo es Patriótico, el tercero es Jurídico y el cuarto Artístico.       Patriótico por su séptima y última estrofa. Histórico porque en el orden cronológico de la primera a la sel-ta estrofa nos habla de acontecimientos ocurridos desde la época precolombina hasta nuestros días. Jurídico porque está amparado en sus dos decretos que para nosotros los hondureños son leyes estos decretos son el N° 42 de su emisión y el decreto N° 34 de su aprobación y artístico por su letra y por su música. En la letra nos encontramos con un bello poema y en la música con una extraordinaria obra musical.

DECRETO DE CREACIÓN DEL HIMNO NACIONAL DE HONDURAS

DECRETO No 42.

ALBERTO MEMBREÑO

Presidente Constitucional de la República,

CONSIDERANDO: Que de las repúblicas de Centro América, Honduras es la única que carece de Himno Nacional reconocido en forma; y,

CONSIDERANDO: Que hasta la fecha ha sido tenido como tal compuesto por los señores Augusto C. Coello y Carlos Hartling.

Por tanto,

DECRETA:

Artículo Único.- Declarar como Himno Nacional de la República de Hondura el de letra de don Augusto C. Coello y música de don Carlos Hartling.

Dado en Tegucigalpa, en el Palacio Nacional, a los trece días del mes de noviembre de mil novecientos quince.

ALBERTO MEMBREÑO

El Secretario de Estado en el Despacho de Gobernación y Justicia.
Pedro A. Medal

El Secretario de estado en el Despacho de Relaciones Exteriores,
Mariano Vásquez.

El Secretario de Estado en el Despacho de Guerra y Marina,
Francisco J. Mejía.

El Secretario de Estado en el Despacho de Hacienda y Crédito Público,
Leopoldo Córdova.

El Secretario de estado en el Despacho de Fomento, Obras Públicas y Agricultura, por ley,
Manuel S. López.

El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública,
Rómulo E. Durón.

Esta disposición del Supremo Poder Ejecutivo fue aprobada por el Congreso Nacional en Decreto No 34, fecha 23 de enero de 1917.

LETRA DEL HIMNO NACIONAL DE HONDURAS          

CORO

Tu bandera es un lampo de cielo
por un bloque de nieve cruzado;
y se ven en su fondo sagrado
cinco estrellas de pálido azul;
en tu emblema, que un mar rumoroso
Con sus ondas bravías escuda,
de un volcán tras la cima desnuda,
hay un astro de nítida luz.

-I-

India Virgen y hermosa dormías
de tus mares al canto sonoro
cuando echada en tus cuencas de oro
el audaz navegante te halló;
y al mirar tu belleza extasiado,
al influjo ideal de tu encanto
la orla azul de tu espléndido manto
con un beso de amor consagró.

-II-

De un país donde el sol se levanta,
más allá del atlante azulado,
aquel hombre te había soñado
y en tu busca a la mar se lanzó.
Cuando erguiste la pálida frente,
en la viva ansiedad de tu anhelo,
bajo el dombo gentil de tu cielo,
ya flotaba un extraño pendón.

-III-

Era inútil que el indio tu amado,
se aprestara a la lucha con ira,
porque envuelto en su sangre Lempira
en la noche profunda se hundió.
Y de la épica hazaña, en memoria,
la leyenda tan solo ha guardado
de un Sepulcro el lugar ignorado
y el severo perfil de un peñón.

-IV-

Por tres siglos tus hijos oyeron
el mandato imperioso del amo,
por tres siglos tu inútil reclamo
en la atmósfera azul se perdió.
Pero un dí de gloria tu oído
Percibió, poderoso y distante,
Que allá lejos, por sobre el Atlante
Indignado rugía un león.

-V-

Era Francia, la libre, la heroica,
que en su sueño de siglos dormida,
despertaba iracunda a la vida
al reclama viril de Danton.
Era Francia que enviaba a la muerte
la cabeza del rey consagrado
y que alzaba soberbia a su lado
El altar de la Diosa Razón.

-VI-

Tú también, Oh mi Patria! Te alzaste
de tu sueño servil y profundo;
tú también enseñaste al mundo
destrozando el infame eslabón.
Y de tu suelo bendito, tras la alta
cabellera del monte salvaje
como un ave de negro plumaje,
la colonia fugaz se perdió.

-VII-

Por guardar ese emblema divino
marcharemos, ¡Oh Patria! A la muerte,
generosa será nuestra suerte,
si morimos pensando en tu amor.
Defendiendo tu santa bandera,
y en tus pliegues gloriosos cubiertos,
serán muchos, Honduras, tus muertos,
pero todos caerán con honor.

CORO

Tu bandera es un lampo de cielo
por un bloque de nieve cruzado;
Y se ven en su fondo sagrado
cinco estrellas de pálido azul;
en tu emblema, que un mar rumoroso
con sus ondas bravías escuda,
de un volcán tras la cima desnuda,
hay un astro de nítida luz.

INTERPRETACIÓN DE NUESTRO HIMNO NACIONAL    

Por el Lic. Gualberto Cantarero Palacios

CORO

Imagina a la Bandera como un resplandor del cielo que está cruzado por una franja blanca simbólica de paz, serenidad y pureza, que debe haber y sobresalir en el espíritu de los hondureños. Las cinco estrellas azules sirven para recordar que los estados centroamericanos, hoy desunidos, formaron y han de formar una sola patria, fuerte, rica y respetada.

El emblema es el escudo de la leyenda: "REPUBLICA DE HONDURAS, LIBRE SOBERANA E INDEPENDIENTE, 15 DE SEPTIEMBRE DE 1821", ESCRITA EN EL ÓVALO. El mar embravecido representa los dos océanos que bañan y protegen las costas hondureñas. El volcán viene a ser el territorio nacional, protegido por esos dos mares. Sobre el volcán nace y resplandece el Sol, que en tiempos pasados era imagen de adoración para los aborígenes como punto central del Universo, padre y guía que desprende luz y calor para mantener la vida de los seres y las cosas. Ese sol es naciente para indicar que la vida comienza y se desarrolla todos los días, a manera de perenne juventud.

PRIMERA ESTROFA

Como una india virgen y hermosa personifica a Honduras. Virgen, porque en su suelo no había puesto la planta ningún hombre extraño, como si dijéramos que su honra no había sido tocada. Hermosa, por las diversas maravillas que hay en sus campos. Cerrados sus ojos a la luz de la civilización europea, arrullada por el incesante rumor de sus mares y echada en actitud de largo reposo, con sus riquezas amontonadas alrededor, así estaba la india al hallarla Cristóbal Colón ene l año de 1502.

El descubrimiento de tanta belleza natural, acaso inesperada, produjo admiración y embeleso en el espíritu de Colón. Entre tanto, el vasto mar consagró el acto con su oleaje en la playa, cual si fueran besos.

SEGUNDA ESTROFA

Cristóbal Colón había concebido la existencia de otras tierras que ensancharían al mundo hasta entonces conocido por los europeos. Firme en su concepción y después de marchas fatigosas a través de Portugal y España, venciendo muchas dificultades y realizando grandes esfuerzos en varios años, pudo preparar la primera expedición y se aventuró a navegar por el Océano Atlántico, sin detenerse hasta encontrar la tierra presentida.

En el cuarto y último viaje, Colón descubrió a Honduras, tomando posesión del territorio en nombre de los Reyes Españoles, Fernando e Isabel, el 17 de agosto del mismo año de 1502. Regresó a España, dejando iniciados los dominios de ella en el nuevo territorio que por lo pronto fue llamada Hibueras.

Por eso, cuando la India que personificaba a Honduras, despertó y levantó su frente, notó con asombro e inquietud, que flameaba la bandera española, como señal de hallazgo de Colón en la tierra que tuvo esa suerte como corazón histórico.

TERCERA ESTROFA

Al hallazgo siguió la ocupación y a ésta, como era lógico, el ejercicio del dominio. Para realizar la ocupación, vinieron los conquistadores que penetraron al territorio por diversos rumbos, teniendo sus almas plenas de curiosidad, ambición y codicia. Era natural que los nativos opusieran resistencia, valiéndose de todas sus facultades materiales y morales. Llegó el año de 1537. Todo el país estaba sometido por los esforzados conquistadores. Había sido vencida la gente de "Copantl". Faltaban las tribus aguerridas de "CERQUIN" que arreglaron amistosamente sus disidencias y se unieron frente al enemigo común, reuniendo un gran ejército que pusieron bajo el mando de Lempira, joven caudillo que se había distinguido por su audacia y su talento guerrero y que era fama que acababa de desafiar a don Pedro de Alvarado a su paso con rumbo a Buena Esperanza. Dispuesto a la defensa de sus lares, Lempira estableció su campamento en las alturas de "CONGOLON", "COYOCUTENA" y "PIEDRA PARADA", que corresponden al municipio de Erandique. El Gobernador Francisco de Montejo, mandó al Capitán –Alonso de Cáceres con los individuos disponibles para someter a Lempira. Este no aceptó la excitativa de sumisión y obediencia que le dirigieron aquéllos por medio de unos comisionados especiales. Irritado Cáceres operó en ataque y en sitio.

Transcurrieron seis meses de lucha ocn desventaja para los españoles, por los muertos que resultaban y por el invierno copioso. Entonces, Cáceres acudió al medio deshonroso de la traición; uno de los emisarios de paz qu emandó con bandera blanca, al estar a corta distancia de Lempira, disparó su arcabuz, hiriendo en la frente al héroe que rodó por la pendiente pedregosa, acabándose de destrozar y hundiéndose en las tinieblas de los desconocido.

No se sabe cuál es el punto exacto que sirvió de sepulcro a Lempira. La historia sólo refiere la heroica hazaña y señala ese lugar donde hoy existen grandes peñas de ásperos contornos. Con la muerte de Lempira quedó implantado el dominio en forma de colonizaje, pues amedrentados los indios con la muerte inexplicable de su Jefe, se dieron por vencidos del todo. Y así, fue inútil que aquel hombre ejemplar ofrendara su sangre generosa en defensa de la libertad de su pueblo.

CUARTA ESTROFA

Tres siglos duró la dominación española. Durante ese tiempo, los nativos servían y obedecían en verdadera esclavitud a los señores y autoridades coloniales, en nombre del Rey. Las ansias de libertad hervían naturalmente en los espíritus opresos y las demostraciones por gozar de ese derecho esencial o inherente al hombre para que tenga responsabilidad, se perdían en el viento.

Al fin, los hijos más grandes del pueblo sometidos a servidumbre del coloniaje, oyeron el eco del estruendo que producía el movimiento revolucionario que había más allá del Océano Atlántico.

QUINTA ESTROFA

Era el nacimiento político de Francia desde 1789, para establecer como regla de gobierno y de organización social posible, la voluntad del pueblo a base de reconocimiento de los derechos de libertad, igualdad y fraternidad, en oposición al absolutismo de los reyes, del clero y de los nobles señores: lo cual era un violento despertar a una nueva vida. Uno de los campeones de aquel movimiento formidable era Jorge Jacobo Dantón, creador y estadista, que pretendiendo moderar la situación creada por el terror de 1783 fue decapitado el año siguiente.

El Rey Luis XVI era débil ante el poderío de sus Ministros, de la nobleza y del clero, que se oponía a las reformas políticas y sociales en beneficio para el pueblo. Por eso y en vista de que intentó salir de Francia, aquel Rey fue condenado a muerte como reo de los delitos de conspiración contra la libertad y de atentados contra la seguridad del Estado. En ese tiempo se estableció la obligación general de rendir culto a la razón, que fue elevada a la categoría de Diosa de los franceses.

SEXTA ESTROFA

Así como Francia, nuestra Patria sacudió la servidumbre y se presentó ante los países civilizados sin las cadenas que la ataban y que rompió con la proclamación de la independencia del 15 de septiembre de 1821, para darse personalidad en el mundo.

Los pliegos que contenían esa proclama llegaron a Tegucigalpa en la tarde del día 28 de septiembre, siendo celebrado el suceso con júbilo, respeto y adhesión, por todos los ciudadanos reunidos en la sala particular.

Y del suelo bendito de Honduras, aquella tarde inolvidable, tras la cima de los cerros y montañas, coronadas de nubes que se confunden con los bosques, rápidamente desapareció la dominación española, a manera de un ave negra y dañina que se perdiese en el horizonte.

SÉPTIMA ESTROFA

Porque Honduras sea siempre y en todas circunstancias libre, soberana e independiente, sus hijos le juramos emplear todos los recursos y fuerzas de que disponemos, unidos, esforzados y leales en la idea, en el sentimiento y la voluntad y declaramos que luminoso y feliz será el destino si la muerte nos halla con el pensamiento puesto en la Patria, demostrando que el amor de ella está por sobre todas las cosas.

Y por la defensa de la Bandera Nacional, que para nosotros es Santa porque encierra la dignidad colectiva, y de presentar en todo momento el triunfo y la grandeza de la paz y la guerra, morirán al pie de ella, como leones, a millares, en terrible combate, todos los hondureños que sean necesarios, dejando a los sucesores en la sangre y en el espíritu, modelos de honor que sabrán imitar dignamente.

BIOGRAFÍA DE LOS AUTORES      

AUGUSTO CONSTANTINO COELLO ESTEVEZ.

Nació en Tegucigalpa, el 1 de Septiembre de 1884. Sus padres Adán Coello y Adela Estévez. Bachiller en Ciencias y Letras por el Colegio Eclesiástico, rectorado por el Licenciado y Presbítero, Ernesto Fiallos. Graduado de Licenciado en Derecho por la Universidad Central de Honduras. Vice- Secretario de Relaciones Exteriores.en 1903.,Diputado por el Departamento de la Paz a la Asamblea Constituyente, instalada el 1 de Junio de 1904 en Tegucigalpa. A consecuencia del Golpe de Estado contra el General Manuel Bonilla el 25 de Marzo de 1907, sale emigrado a Costa Rica., pasando por El Salvador donde se radicó el resto de los meses de 1907. En El Salvador colabora en " El Diario de El Salvador. A partir de 1908 se establece en Costa Rica donde dirigió "La República, Prensa Libre , La Opinión y El Pabellón Rojo y Blanco ". Contrae matrimonio con Joselina Castillo el 25 de Diciembre de 1911. Para 1912, el General Manuel Bonilla es electo Presidente de la República y regresa a Honduras. Su labor periodística en Honduras fue amplia, dirigiendo los periodícos el Imparcial, Pro-Patria y en Marcha. Gobernador Político de La Ceiba en 1915 y en el departamento de Intibuca. En 1923, Diputado por el departamento de Intibuca.

Su labor fue fecunda en el campo de la Poesía, Ensayo, Historia y la Diplomacia..

En 1914 pública el " El Istmo Loco.Nueva York.

1915. El Himno Nacional.. Decreto número 42 del 15 de Noviembre de 1915. Administración del Dr. Alberto Membreño.

1920, su epistolario, " El Polvo del Camino"

1923, Ensayo sobre el Tratado de 1843 con los Indios Moscos, y el Digesto Constitucional.

1926, Las islas del Cisne, en colaboración de Don Rómulo Ernesto Durón. Tegucigalpa. El Himno Nacional para canto y piano, con música de Carlos Hartlíng. 1926.

1930, La Imprenta y el periodismo Oficial de Honduras. Tegucigalpa.1930. Indice General de Concesiones y Zonas Mineras de Honduras. Tegucigalpa. 1930. Biografia del Doctor Ramón Rosa. Estudios sobre Don León Alvarado y el costarricense Juan Rafael Mora. Presidente del Congreso de Periodistas en 1930. Autor del Himno a la Madre

Delegado a la 7 Conferencia Internacional Americiana, celebrada en Montevideo,Uruguay. 1933. Miembro de Comisiones Técnicas sobre delimitación Fronteriza, en 1923. Ministro de Relaciones Exteriores en la Administración Paz Baraona (1925-1928), y Consejero de Honduras en Washington en 1931-1933..

1934. Canto a la Bandera. Tegucigalpa.

1937. Escribio " La Primavera Triunfal " en inspiración a la Juventud de Honduras

1938. La Epopeya del Campeño. San Pedro Sula. Prólogo de Julian López Pineda.

1941. Un Soneto Nos manda hacer violante. San Pedro Sula.Prólogo de Camilo Bustillo Reina.

Muere en la República de El Salvador, el 8 de Septiembre de 1941. Sepultado en el Cementerio general de Tegucigalpa. Honduras

OBRAS POSTUMAS :

1943. Prosas. San Pedro Sula. Alfredo Alvarado h.

1944. Sonetos. San Pedro Sula. José Rodriguez Cerna.

CARLOS HARTLING. ( Carl Wilhem Hartling Wilhemine)

 

 

 

 

Nació el 2 de Septiembre de 1869, en la Ciudad de Schlotheim, Turingia. Alemania. Sus padres Georg Friedrich Hartlíng y Johanne Henriete Wilhemine Hartling, ambos con apellidos similares. Fue uno de siete hermanos, a saber: Wilhelm Heinrich, Georg Friedrich Kart, Henriete Wilhelmine, Hulda Leoline, Ana Matilde, Emma Renate y Friedrich Kart. Los primeros rudimentos de música los recibió en su natal Scholtheim, en la rama de violín posiblemente cocn maestro privado. Por lo que se sabe llegó a ser solista del violín además de lograr una excelente formación como Director de Banda.

Continuó sus estudios en el Conservatorio de Weimar y Leipzig. Culminó su formación musical en la Academia de Música de Múnich. En septiembre de 1896, llega a Tegucigalpa por contrato del 27 de Junio de 1896, ratificado por el Cónsul de Honduras en Hamburgo el 8 de octubre del mismo año. Se le empleó por el Gobierno de Honduras para actuar como Maestro de Banda y Maestro de Música y Canto en las escuelas militares del Gobierno; bajo el mando directo del Ministerio de Guerra y sujeto a órdenes y direcciones de los oficiales autorizados por el mismo; ocuparía el cargo de Coronel del Ejército de Honduras y sujeto a sus leyes y disciplinas.

Debía viajar de Hamburgo a Nueva York el seis de agosto, luego por vapor a Colón, por ferrocarril a Panamá y por vapor a Amapala, siendo los pasajes y gastos cubiertos por el gobierno de Honduras y al llegar debía presentarse ante el Ministerio de Guerra de la República. Se le pagarían doscientos pesos plata hondureños equivalentes a cuatrocientos marcos alemanes al mes; según clausula del contrato, el gobierno le proveyó de una habitación correspondiente a su posición social, ya fuera en su cuartel o casa particular según el gobierno lo creyera conveniente. En caso de enfermedad, atención y medicamentos serían gratis,

El 23 de Septiembre de ese año realizó su primera presentación; tan pronto se instaló en Tegucigalpa ofreció recitales de violín acompañado al piano por la señorita Guadalupe Ferrari Guardiola quien se convertiría después en su esposa. En 1903 recibe el encargo de hacer la Música de un Poema de Augusto Cesar Coello Ramos. Desde la segunda administración del General Manuel Bonilla en Febrero de 1912, la letra y música del llamado " Himno a Honduras" se popularizó y se entonaba en todos los actos oficiales. El 15 de Noviembre de 1915, el Presidente Constitucional Alberto Membreño mediante decreto número 42 declaró Himno Nacional de la República de Honduras, el de la Letra de don Augusto C. Coello Ramos y Música de don Carlos Härtling, aunque ya para esas fechas había dejado de ser el Director de la Banda de los Supremos Poderes y se encontraba dedicado a la agricultura en una pequeña propiedad cerca de Guaimaca. Estando allí leyó la resolución del Presidente Membreño, publicada en la prensa local. Carlos Hartling no estuvo presente en tan magno acontecimiento. La resolución fue oficial finalmente al ser publicada en la Gaceta número 4,529 del 16 de Enero de 1916.

Por los conflictos derivados a causa de su nacionalidad alemana, se traslado en 1919 a El Salvador. Se radicó en la Ciudad de Santa Tecla, donde fue muy bien recibido desempeñándose como Director de la Banda Musical del Sexto Regimiento del Ejercito, que ofreció conciertos en el kiosco de Santa Tecla como era la costumbre de la época y llegó a tocar en el Teatro Colón de la capital salvadoreña. Víctima de la fiebre amarilla, murió el 13 de Agosto de 1920 en Santa Tecla, El Salvador.

 

 

Partituras del Himno Nacional del Honduras

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